Más cruces entre integrantes del Frepam por el horno pirolítico

El horno pirolítico de Santa Rosa es una bomba de tiempo. Y divide, fuertemente, a propios integrantes del Frepam. Hoy, se cruzaron el concejal Leandro Altolaguirre y el secretario de Obras, Diego Bosch.
"Hay que cerrar en forma definitiva el horno pirolítico y prohibir el ingreso de residuos patológicos a la ciudad de Santa Rosa", expresó Altolaguirre.

El horno que funciona en nuestra ciudad recibe residuos patológicos de Santa Rosa, General Acha, Victorica y Toay.

Bosch, sin embargo, lo mostró hoy a la prensa como una de los sectores donde se está invirtiendo para mejorarlo. Participaron también el presidente del Concejo Deliberante, Guillermo Di Liscia; el director de Servicios Públicos, Celso Caussa y los concejales Marcos Cuelle y Alicia Iribarren.

En el lugar, se observó el funcionamiento y los técnicos explicaron todo el proceso, que comienza cuando el móvil recoge los residuos patológicos de los establecimientos asistenciales, farmacias, hospitales y consultorios.

Los residuos llegan sin clasificar en bolsas que de a una son colocadas en la cámara primaria del horno, con una temperatura aproximada de 1000 grados. Allí son quemadas y luego pasan a una cámara secundaria donde el humo y los gases son tratados a una temperatura de 1200 grados.

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