Cruce de Scioli con Aníbal Fernández por el desalojo de la ex Terrabussi

Cruce de Scioli con Aníbal Fernández por el desalojo de la ex Terrabussi
El gobernador le reclamó al jefe de Gabinete "más respeto institucional". Es porque Fernández, antes, había planteado que Scioli debía poner "más contundencia" frente al conflicto que mantenía ocupada la fábrica de Kraft, en Pacheco.
Se fue de boca. Tiene que tener más respeto institucional", se escuchó ayer en la Casa de Gobierno de La Plata. El gobernador Daniel Scioli reaccionó con dureza frente a declaraciones del Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. Este había reclamado al gobernador, antes, más dureza frente al conflicto de Kraft.

¿Cómo se generó este cruce entre Scioli y Fernández? Todo comenzó el jueves, cuando la toma de la planta de la ex-Terrabussi en Pacheco calentaba el clima de la información. La UIA había reclamado al Gobierno decisión. Los automovilistas trinaban por los cortes en la Panamericana y en las calles porteñas. En ese contexto, Aníbal Fernández dijo: "Hablé con el gobierno de la provincia de Buenos Aires, y pedí que en esto fuéramos un poco más contundentes. El fin a este conflicto tiene que ponerse y a corto plazo", dijo a radio Continental.

El Jefe de Gabinete fue más allá. Los empleados que estaban tomando la fábrica (que fue desalojada por la policía horas después, ver "antecedentes") "no pueden entrar y salir de la planta como si fuera un shopping"; "es la provincia la que tiene el poder de policía" en este tema.

Scioli es conocido por su espíritu contemporizador, por no enfrentar a aquellos con los que disiente. Pero, aseguran en su entorno, las palabras de Fernández "lo sacaron". Espero a que pasara el desalojo de la planta, y luego empezó a destilar su enojo. "Un Jefe de Gabinete debe tener mas responsabilidad por lo que dice -se escuchó en los despachos del gobernador-. No es bueno hablar de todo y de todos todo el tiempo, hay que tener respeto institucional. A veces, parece que Aníbal se comió a Enrique Pinti".

En las mismas declaraciones, Fernández había reclamado que el ministerio de Trabajo de Buenos Aires "tiene que actuar y a corto plazo" para poner fin al conflicto en Kraft. También para eso se escucharon respuestas ayer en el entorno del gobernador bonaerense. "La cuestión la manejó nuestro ministro de Trabajo, claro -protestaban los funcionarios sciolistas-; pero también estuvo en la negociación la vice ministra de Trabajo de la Nación, Noemí Rial, y eso porque el ministro Carlos Tomada estaba en EE. UU...."

Scioli tiene una relación tensa con el kirchnerismo. Néstor Kirchner lo empujó en junio a una candidatura testimonial. Ahora, las versiones que nacen en el corazón del oficialismo señalan que el ex Presidente querría verlo a Scioli asumiendo el cargo de diputado y abandonando, así, la gobernación.

La tolerancia de Scioli a esas presiones tiene muchas veces un nombre: dinero. Es que la provincia tiene un déficit fiscal que superaría los $ 8.000 millones y una cuantiosa deuda con la Nación. Así, depende de los giros del gobierno nacional (que supervisa desde Olivos Néstor Kirchner) para poder pagar los gastos y salarios. Cada vez que se rebela, los giros se demoran. El mensaje es claro.

Aún así, en La Plata anoche seguían mascullando bronca. Y aseguraban: "Lo que hizo Aníbal fue una melange, mezcló el paro, con la planta y los cortes de la Panamericana. Pero tiene que hacerse cargo que el mal humor social era por esos cortes en la Panamericana. Y eso es territorio de la Policía Federal, que depende de él".

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