Cruce entre la CIA y la presidente de la Cámara de Diputados por torturas en Irak

La presidenta de la Cámara de Diputados de Estados Unidos, Nancy Pelosi, una de las figuras más importantes del Partido Demócrata, en el poder, negó haber estado al tanto de la aplicación de torturas por parte de la CIA durante el gobierno anterior y acusó a la central de inteligencia de haber engañado a los legisladores.
"Nos dijeron explícitamente que no usaban el 'submarino'", la técnica de sofocación que los espías estadounidenses aplicaron durante interrogatorios a prisioneros catalogados como sospechosos de pertenecer a grupos terroristas, afirmó Pelosi.

La diputada por California cargó duramente contra la CIA y el gobierno del ex presidente republicano George W. Bush, en el marco de un intenso intercambio de culpas y responsabilidades por la aplicación de torturas durante interrogatorios.

Registros de la CIA conocidos en los últimos días señalaron que Pelosi participó de reuniones informativas con agentes de la central de inteligencia en setiembre de 2002.

Dirigentes de la oposición republicana aprovecharon para afirmar que Pelosi sabía del uso de las técnicas de interrogación y para señalarla como responsable, aún pasiva, de su utilización.

El reporte de la CIA señaló que Pelosi y otros legisladores, republicanos, fueron informados en general sobre los métodos de interrogación.

La administración Bush lanzó una campaña contra el terrorismo tras los atentados del 11 de setiembre de 2001 contra el Pentágono y las torres gemelas de Nueva York.

En primer lugar invadió Afganistán, donde se señaló la presencia del grupo terrorista al Qaeda, considerado responsable de los atentados.

La invasión a Irak, en cambio, fue lanzada en marzo de 2003 con el argumento de que el gobierno de Saddam Hussein poseía armas de destrucción masiva, lo que luego se demostró falso y fue definido por Bush como un "error" de los servicios de inteligencia.

Ambas acciones quedaron bañadas rápidamente en controversias cuando se supo de la aplicación de torturas en la prisión de Abu Ghraib, en las afueras de Bagdad, y en la de Guantánamo, Cuba.

Durante la reunión de 2002 "se me informó que el ministerio de Justicia concluyó que el uso de técnicas mejoradas de interrogación era legal", dijo Pelosi durante una rueda de prensa en Washington.

"La única mención del 'submarino' en aquella reunión informativa fue para asegurar que no lo utilizaban", añadió.

Pelosi indicó que "el Congreso y el público estadounidense ahora saben que, al contrario de las opiniones entonces vigentes al interior del poder ejecutivo, esas técnicas no eran legales".

Además, "el gobierno de Bush engañó al público estadounidense sobre la existencia de armas de destrucción masiva en Irak", apuntó.

Los republicanos reaccionaron furiosos contra Pelosi, quien -al igual que el presidente, el también demócrata Barack Obama-, señala a menudo a Bush como responsable de los problemas del país por la aplicación de torturas, por la guerra y la economía.

"Está muy claro" que los legisladores que participaron de la reunión informativa de la CIA "eran bien concientes de lo que eran las técnicas mejoradas de interrogación", dijo el jefe de la bancada republicana en la Cámara baja, John Boehner.

Pelosi "está ofreciendo más preguntas que respuestas" sobre su presunto conocimiento de la utilización de técnicas de tortura durante los interrogatorios, afirmó Boehner.

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