Cruce entre el Gobierno y las eléctricas por el tarifazo de luz

Edenor y Edesur refutaron al ministro de Planificación Julio De Vido, quien el viernes ordenó auditar las facturas para determinar si se aplicaron aumentos no autorizados. Las boletas reflejan cómo impactó la ola de frío en el consumo.
Las distribuidoras de electricidad salieron ayer a refutar al ministro de Planificación, Julio De Vido, quien el viernes por la noche había insinuado que, a partir de la cantidad de reclamos que se habían suscitado por los montos de las facturas de luz, podrían haberse producido "numerosos errores de facturación".

Por el lado de Edenor, salió a hablar su presidente, Alejandro Mac Farlane, quien aseguró: "No creemos que hayamos cometido errores estructurales en la facturación, ni hemos aplicado ningún aumento que no estuviera previsto por la norma. Hemos aplicado los precios que nos indicó el Ente Regulador". Mac Farlane agregó que "estamos permanentemente auditados por el Ente Regulador". Y señaló luego: "Nuestro sistema de facturación es uno de los más eficientes en Latinoamérica, y fue premiado varias veces".

Desde Edesur, su gerente de comunicaciones, Daniel Martini, señaló que las facturas se ajustaron al esquema tarifario que rige desde noviembre de 2008. Confiamos en que la auditoría ordenada por el ENRE va a concluir en que se hicieron bien las cosas".

En las empresas aclarararon que los montos facturados no reflejan aumentos indebidos, sino que se ajustan a los autorizados por el Gobierno. Ayer se preguntaba si la resolución del ENRE (que en los hechos les impide facturar) es legal. Así, señalaron que las facturas ya emitidas deben ser pagadas, aunque el usuario tiene derecho a invocar un amparo vigente para no abonar el aumento.

Y recordaron que en entre diciembre de 2008 y enero de 2009 ya se habían suscitado la misma polémica, porque por aquellos meses ya habían aparecido facturas que mostraban aumentos de hasta el 300% respecto a 2008.

"El problema de ahora es que a partir de los aumentos definidos en julio de 2008 más la quita parcial o total de subsidios según el nivel de consumo, pega de lleno el mayor uso de la electricidad que se registró en este invierno muy frío, en comparación con el menor uso (por temperaturas más altas) que se registró en el invierno de 2008.

Justamente lo primero que aclaró De Vido el viernes fue que no se habían autorizado nuevos aumentos. Es lo que dicen las compañías, que las facturas se hicieron en base al cuadro tarifario que el Gobierno definió el año pasado.

Clarín pudo saber que ayer hubo contactos informales entre directivos de las empresas Edenor, Edesur y Edelap y funcionarios del área energética, en las que se buscó aclarar la situación. Mientras funcionarios como el secretario de Energía, Daniel Cameron, indagaban sobre ajustes supuestamente mal aplicados, las empresas se defendían asegurando que no habían hecho nada que no estuviera autorizado por el Gobierno.

"El problema del Gobierno es que en su momento dijo que los aumentos no superarían el 50% y que afectarían a los hogares de mayor poder adquisitivo, pero la realidad es que los consumos altos se registran en hogares ricos y pobres", señaló un ex funcionario con conocimiento del tema.

Para las empresas, la sorpresiva aparición del ministro De Vido el viernes por la noche fue una jugada que apuntó a descomprimir el fuerte malhumor social por la magnitud de los ajustes tarifarios.

Pero también se filtró una versión más trivial. La movilización del Gobierno habría empezado cuando el secretario privado de la presidenta Cristina Kirchner, Isidro Bounine, le entregó a la mandataria su propia factura de luz, acompañada por una fuerte queja por el monto que debía saldar.

Más allá de ese dato casi anecdótico, el Gobierno teme que con las tarifas eléctricas ocurra lo mismo que con las tarifas de gas, que hoy están siendo discutidas en el Congreso.

Y de allí la directiva del ENRE que ordenó frenar la distribución de las facturas de mayores consumos y auditarlas, a la espera de encontrar los errores que lo salven de una situación incómoda.

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