Crónica de las contradicciones o mentiras de Fabiana Ríos

La Gobernadora aseguró que el contrato firmado con Tierra del Fuego Energía y Química caducó el 30 de abril. A pesar de ello, luego de esa fecha siguió rubricando documentos que modificaban o aclaraban los términos de ese mismo contrato. Los dichos y las acciones de la mandataria resultan entonces, cuanto menos, contradictorios.
El pedido de la Fiscalía de Estado para que el Superior Tribunal de Justicia dicte una medida cautelar que impida al Ejecutivo llevar adelante cualquier acto vinculado con la venta directa de gas de regalías a Tierra del Fuego Energía y Química que comprometa al Estado, hasta tanto el contrato en cuestión sea aprobado por el Tribunal de Cuentas y la Legislatura, desencadenó una "nueva comedia de enredos" que tuvo como única protagonista a la gobernadora Fabiana Ríos.

El miércoles de esta semana, a pocas horas de conocida la presentación judicial del Fiscal de Estado, la mandataria formuló declaraciones al portal Reporte Austral en las que sostuvo –en relación al contrato firmado por ella el 28 de abril– que: "Yo entiendo que esto quedó caduco al 30 de abril". Esta postura, con un leve cambio de matiz, fue ratificada ayer a EDFM, al sostener que el contrato "tiene caducos los plazos".

Esta apreciación representa un interesante giro respecto de lo que había sostenido el pasado 18 de septiembre cuando, en entrevista concedida a Radio Fundación Austral, había indicado que si para el 30 de septiembre la empresa no depositaba 27 millones de dólares, a partir de esa fecha el "convenio está caduco".

El cambio de opinión sobre la fecha de caducidad del contrato podría considerase como una contradicción, pero también como una mentira. En cualquiera de los casos resulta evidente que no es una cuestión menor. Sobre todo si tiene en cuenta que aún después de vencidas ambas fechas, la Gobernadora realizó actos que modificaban y complementaban el contenido de un contrato que, según afirma ahora, ya se encontraba "caduco".

Una mentira es una declaración realizada por alguien que cree o sospecha que es falsa o parcial, esperando que los oyentes le crean. En tanto, la contradicción consiste en decir o hacer cosas que están en desacuerdo con lo que uno mismo proclama.

Presente, pasado y…

La postura sustentada por la Gobernadora respecto de que el contrato con TFEQSA caducó el pasado 30 de abril se contrapone de manera flagrante con lo actuado por la propia Gobernadora desde aquella fecha en adelante sobre el tema en cuestión.

El 28 de abril de este año, y bajo la más absoluta reserva, la gobernadora Fabiana Ríos suscribió una "oferta de suministro de gas" con TFEQ. Dos días después, el 30 de abril, vencía el plazo previsto en la ley que autorizó la venta directa de gas para que la empresa pagara la primera cuota de 30 millones de dólares por la compra anticipada de gas de regalías. Ese mismo día la empresa depositó en el BTF 3 millones de dólares en señal de aceptación de la "oferta de gas" propuesta por Ríos. El Ejecutivo reclamó durante esa jornada a TFEQ que cumpliera con el pago de los casi 27 millones de dólares que restaban para integrar totalmente esa primera cuota.

En un veloz intercambio epistolar, ese mismo jueves 30 de abril, la empresa le solicitó la Ejecutivo una prórroga en la fecha de pago hasta el 30 de junio.

El 4 de mayo, la Gobernadora elevó al Parlamento una nota para poner en conocimiento de los legisladores el incumplimiento de la empresa y el pedido de prórroga, en la que sostiene que "en el entendimiento de que las dificultades no impiden la continuidad del acuerdo al que se ha arribado y que en última instancia las demoras observadas, encuentran su justificación en su supuesto caso fortuito o de fuerza mayor". Queda claro que para el 4 de mayo, la Gobernadora interpretada, a diferencia de ahora, que el contrato seguía vigente, ya que en caso contrario no hubiera señalado que "las dificultades señaladas no impiden la continuidad del acuerdo" que ahora sostiene "quedó caduco el 30 de abril".

El 11 de junio, el Poder Ejecutivo fue convocado por la Legislatura para que brinde precisiones sobre el contrato que había firmado la Gobernadora el 28 de abril, que oficialmente el parlamento desconocía y que ya había sido objeto de severos cuestionamientos de parte del Tribunal de Cuentas y la Fiscalía de Estado. En ese encuentro se conoció que la Gobernadora Ríos había firmado una Fe de Erratas del contrato original, para corregir algunas de las cuestiones observadas por los órganos de control. Si bien en este documento no se precisa fecha alguna, todo indica que se rubricó después del 11 de mayo, ya que recién ese día la Fiscalía de Estado tomó conocimiento del contrato del 28 de abril y comenzó a formular objeciones al mismo. Esto demuestra una vez más que hasta el 11 de junio la Gobernadora seguía entendiendo que el contrato tenía plena vigencia, ya que de otra manera no se entendiente para qué se lo corrigió, si como afirma ahora estaba caduco desde el 30 de abril.

Llegado el 30 de junio y vencida esa nueva fecha de pago, una vez más la empresa no depositó los 27 millones de dólares.

Pasado un mes, la gobernadora Ríos recibió, el sábado 1 de agosto, en Casa de Gobierno al presidente de TFEQ para firmar un acta acuerdo en la que se aclaraban los alcances de algunas cláusulas del contrato del 28 de abril que fuera corregido en fecha incierta, y se solicitaba a la Legislatura se prorrogara el plazo de pago hasta el 30 de septiembre. Este acta acuerdo fue ratificada por la Gobernadora por 1623, y la documentación remitida a la Legislatura para su ratificación.

Resulta evidente entonces que hasta mediados de agosto la Gobernadora entendía que el contrato estaba vigente, ya que si no resulta inentendible que hubiera aceptado firmar aclaraciones al mismo y solicitar una nueva prórroga a la fecha de pago por parte de la empresa.

Es más, esta suposición sobre la validez del contrato fue ratificada por la propia gobernadora Ríos el 18 de septiembre, cuando afirmó públicamente que si la empresa no depositaba los 27 millones de dólares al 30 de septiembre, a partir de ese día "el convenio estará caduco". Es decir, recién entonces consideraría caído el contrato y no antes.

Por qué entonces ahora sostiene que a su entender el contrato "caducó el 30 de abril". Seguramente, la respuesta la tiene únicamente la Gobernadora. Para conocerla, ayer se la consultó precisamente por qué si el contrato había caducado el 30 de abril después de esa fecha había seguido disponiendo actos sobre ese instrumento. La respuesta fue la siguiente: "Porque había caducado en abril. Es obvio que ante un contrato que había caducado al 30 de abril, con un pago parcial previo, lo que se le notificó a la Legislatura fue que se había recibido un pago parcial y no la totalidad que se había expresado. A partir de allí se pidió la prórroga. La prórroga no se trata, con lo cual deviene en abstracta y en función de eso tendrá la Legislatura, y con las adendas del mes de agosto que responde a las observaciones que en su momento había hecho el Tribunal de Cuenta y la Fiscalía de Estado, que determinar en base a esos nuevos plazos".

Comentá la nota