Cromañón: piden penas altas para Chabán y una funcionaria

El abogado José Iglesias, principal querellante y padre de una de las 193 víctimas del incendio de República Cromañon, pidió que la ex secretaria de Control Comunal Fabiana Fiszbin sea condenada a 20 años de prisión por no haber inspeccionado el local y ordenado su clausura.
En su segundo día de alegato ante el Tribunal Oral en lo Criminal 24, Iglesias afirmó que Fiszbin conocía la "posibilidad concreta" del resultado porque el boliche era "una fuente de riesgo", pero "no hizo nada" para evitarlo, por lo que "dejó una bomba de tiempo con el reloj puesto al 30 de diciembre de 2004", cuando se registró la tragedia.

El letrado consideró que la ex funcionaria del gobierno de Aníbal Ibarra es "coautora de estrago doloso seguido de muerte", mientras que a sus subordinados, Ana María Fernández y Gustavo Torres, les endilgó "estrago culposo (sin intención)" y pidió cinco años de prisión.

Iglesias y su colega Beatriz Campos se refirieron de manera crítica al funcionamiento de la Subsecretaria de Control Comunal y dijeron que en 2004 se inspeccionó a otros locales pero no a Cromañón, que tenía el certificado de bomberos vencido.

"Si se hubiera inspeccionado República Cromañón, se tendría que haber clausurado de inmediato", enfatizó Iglesias, quien remarcó que el expediente sobre la discoteca estuvo "cajoneado" en las oficinas de Fiszbin, donde, además, se decidía qué boliches controlar y cuáles no.

Al mediodía, se inició el alegato de la segunda querella, que agrupa a 400 familiares de víctimas, y pidió que se condene a 25 años de cárcel al ex gerenciador del boliche, Omar Chabán, por estrago doloso y cohecho activo (pago de coimas).

Los abogados Mauricio Castro y Patricia Núñez Morano solicitaron además 8 años de prisión para el ex subcomisario Carlos Díaz; 6 años para Raúl Villareal -mano derecha de Chabán-; 5 y 4 años para tres ex funcionarios porteños y seis meses para el ex comisario Miguel Angel Belay.

Esta querella no acusa de la tragedia del 30 de diciembre de 2004 a la banda Callejeros, por lo tanto no solicitó ninguna condena para ellos.

Esta decisión era conocida por el resto de los padres desde el inicio del juicio, pero criticaron severamente la escasa pena solicitada para los policías y los funcionarios porteños.

Al comenzar su alegato, que se extendió durante más de seis horas, Castro recordó que en un reportaje realizado a Chabán en el programa "Cultura Cero" antes de inaugurar el local de Once, éste dijo: "Ojalá las bandas de Cemento vayan a Cromañón, así me siento feliz y gano dinero".

Al respecto, recordó que la noche de la tragedia permitió el ingreso de al menos 3.000 personas, cuando la habilitación era sólo para 1.031, y habló del incendio que había ocurrido en Paraguay y dijo que "todos iban a morir, con lo que se representó lo que iba a pasar".

Castro señaló que esa noche "hubo ineficiencia en el cacheo y la seguridad" y que las bengalas entraron al local "en mochilas, banderas y algunas chicas las escondían en el pelo y en la espalda".

Para quitar responsabilidad a Callejeros, el abogado esbozó una suerte de defensa de los músicos al afirmar que "el recital (del 30 de diciembre) se promocionó como 'una fiesta de bengalas' por decisión de Aldana Aprea en la revista 'Llegás a Buenos Aires'".

Aprea era la encargada de prensa de la banda y según los músicos, ella armó una gacetilla para enviar a los medios, pero sin su autorización.

Al no acusar a Callejeros, señaló que "Chabán incitaba el uso de pirotecnia con temas como 'Ji Ji Ji' de los Redondos", ya que varios testigos declararon que durante esa canción todos hacían "pogo" y arrojaban bengalas.

Habló, también, pero sin nombrarlo de Aníbal Ibarra, quien era jefe de Gobierno porteño al momento del incendio: "Uno de los que consideramos responsable fue sobreseído tempranamente en esta causa", afirmó.

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