Criticó el titular de ADEPA el decreto sobre canillitas

"Bajo la apariencia de una inquietud de orden social y de cobertura laboral, se esconde una segunda intención que es el ataque a los medios que son cuestionados por sus posiciones críticas", dijo Gustavo Vittori.
El presidente de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA), Gustavo Vittori, afirmó esta noche que el decreto firmado por la presidenta Cristina Fernández sobre los trabajadores canillitas "esconde una segunda intención que es el ataque a los medios que son cuestionados por sus posiciones críticas" al gobierno.

"En el fondo, bajo la apariencia de una inquietud de orden social y de cobertura laboral, se esconde una segunda intención que es el ataque a los medios que son cuestionados por sus posiciones críticas, cuando en realidad el ejercicio crítico es consustancial del periodismo. Sin critica no hay periodismo", afirmó Vittori a DyN.

El gobierno derogó -a través de otro decreto- un decreto del año 2000 que había desregulado la actividad de los canillitas y circunscribió exclusivamente a las "paradas habilitadas" la venta de diarios, revistas y afines. Al respecto, Vittori reflexionó que "el desfinanciamiento de los medios tiende a ahogar la crítica y eso significa el debilitamiento de una democracia genuina".

"Este decreto se inscribe en una multiplicación de datos que parecen darle consistencia a la palabra de la pareja presidencial cuando hablaban de una guerra mediática, guerra que seguro los medios no han declarado y de la cual hasta ahora son receptores, un poco asombrados, porque en realidad las autoridades del país deberían preocuparse por proteger a las empresas, a los emprendedores y no atacarlos", afirmó Vittori.

Para el titular de ADEPA, de esta manera "vuelven las cosas al año '45, escenario donde si bien puede haber sido comprensible la intención de proteger a los canillitas, que eran chicos que voceaban los diarios por la calle sin la protección de ninguna legislación, ese contexto no tiene nada que ver con hoy".

Al respecto, señaló que hoy "lo que normalmente domina son pequeñas empresas manejadas por cuentapropistas que venden decenas de títulos, libros y otros artículos y tienen empleados, a los que sí le caben el nombre de trabajadores y deberían estar cubiertos por las leyes laborales y su cumplimiento debería exigírsele a los dueños de las microempresas".

"Lo que es grave es el espíritu del decreto porque se inscribe en una sucesión de hechos que tienen como blanco a las empresas periodísticas, que por otra parte están pasando dificultades por un mercado contractivo y por la realidad de nuevas tecnologías que facilitan accesos alternativos a la información", sostuvo.

Así, Vittori evaluó que "entonces hacer un planteo que pertenece a la primera mitad del siglo 20 en la primera década del siglo 21, parece como mínimo anacrónico". "La historia no vuelve atrás ni los cambios producidos a nivel social vuelven atrás y la organización de los medios gráficos es totalmente distinta a la que existía en aquéllos años", agregó.

El presidente de ADEPA remarcó que "hoy el funcionamiento de una empresa periodística gráfica, a tono con la época, exige fuertes inversiones, el recambio periódico de tecnología y plantillas importantes de periodistas para poder darle a lectores, cada vez mas exigentes, lo que demandan". "Todo eso tiene un alto costo y frente a esta realidad de producción costosa, estas medidas de gobierno tienden a recortar los ingresos de los diarios", dijo.

Luego, señaló que "nadie niega a los vendedores a participar en forma razonable del precio de tapa de los diarios, pero si uno compara el porcentaje de participación, no hay comparación posible". "Por otra parte -prosiguió-, la limitación de los canales de venta del diario también tiene una repercusión económica para los medios porque limita la oferta del diario" y "todo esto se vuelve contra las empresas".

En ese sentido sostuvo que "si el espíritu de la Constitución es favorecer la circulación de diarios y revistas para que la población sepa de qué se trata, todas estas medidas van a sentido contrario". "Está bien que haya preocupación por los trabajadores que dependen de los cuentapropistas. Ahora, pretender utilizar esta excusa para erosionar los ingresos de los medios, no tiene sentido" porque "no había conflicto de fondo sobre este tema", opinó.

Finalmente, Vittori recordó que "como aparentemente en el Congreso había algunos inconvenientes para que avanzara esto, entonces se elige el camino corto del decreto presidencial, que evita discusiones que pueden echar luz sobre el asunto".

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