“Yo soy crítico, no opositor”.

“Yo soy crítico, no opositor”.
Jorge Ceballos ya no tiene tonada pero cada vez que puede hace un viaje a su Córdoba natal. Este verano no fue la excepción. Para descansar eligió San Javier, un pueblo de 1500 habitantes en el límite con San Luis. La cabaña que alquiló estaba al pie del cerro Champaquí. Ex funcionario del Gobierno, Ceballos aprovechó el sosiego de la sierra para meditar sobre el futuro.
Este cordobés nacido en Villa María y afincado en el conurbano desde hace 21 años renunció a una subsecretaría del Ministerio de Desarrollo Social a fines de 2008. Con el alejamiento quiso expresar su desacuerdo con el rumbo del kirchnerismo. “Hoy no hay un giro a la derecha de la sociedad. Lo que estamos viviendo es un giro a la derecha de los que conducen este proceso desde 2003.” Ceballos es una de las caras conocidas de Libres del Sur. Esa agrupación decidió que en octubre lo postulará como candidato a diputado por Buenos Aires. Es posible que forme parte de una lista encabezada por el intendente de Morón, Martín Sabbatella.

–¿Hay que construir una unidad popular contra el PJ?

–El PJ es el instrumento que ha estado al servicio de las políticas neoliberales. Ahora va a estar al servicio de frenar el proceso de cambio que se inició durante el primer mandato de Kirchner. El PJ es un instrumento que no está al servicio del campo popular. Ni siquiera de la militancia, porque ha traicionado a los militantes peronistas que participaron de buena fe. Los peronistas, los que nos identificamos con la izquierda, la centroizquierda, los independientes y los cristianos tenemos que conformar una nueva herramienta política de los sectores populares.

–Pero las alianzas que está buscando Libres del Sur no parecen representar a los sectores populares sino más bien a los sectores medios.

–La CTA expresa a los sectores populares. Sabbatella expresa a los sectores populares de Morón. No nos creemos que somos los representantes de todos los sectores populares, estamos intentando construir un proyecto nuevo que busque la representación de los sectores populares que no participan en la política. El PJ, más allá de los votos que pueda obtener, está vaciado de participación: no hay militancia, hay clientelismo.

–Hasta hace poco usted integró el Gobierno y la prensa lo identificaba como kirchnerista. ¿No teme que lo acusen de incoherente u oportunista?

–Yo siempre dije que había que construir una nueva herramienta política. El que cambió es Kirchner. En el 2008 asume como presidente del PJ y renuncia a construir una herramienta transformadora. Esta crítica la hicimos antes del debate por las retenciones. Durante el conflicto, cuando la derecha económica y mediática atacó al Gobierno, pusimos la cara y el cuerpo en movilizaciones y debates. Yo en ningún momento voy a renegar de mi participación en el gobierno de Kirchner. Fue un progreso para el conjunto de la sociedad, defendió a los sectores populares, desarrolló el mercado interno, se defendieron los derechos humanos, se generó una política exterior latinoamericana. Y se renovó la Corte, lo que tiene una importancia institucional que trasciende al Gobierno. Es muy importante que tengamos a (Raúl) Zaffaroni. Va a defender los intereses de los sectores populares más allá de Kirchner. Yo no me defino opositor. Soy crítico. No quiero que al Gobierno le vaya mal. Para eso están Macri y la Carrió.

–Quienes siguen apoyando a Kirchner aseguran que Libres del Sur, al abandonar el oficialismo, termina favoreciendo a los dirigentes del PJ que quieren reconstruir un peronismo de centroderecha.

–Kirchner dijo que los iba a controlar y ahora está controlado. ¿Cómo se explica que lo llame a Reutemann para las elecciones de Santa Fe? ¿Cómo se explica que lo llame a Schiaretti en Córdoba? Que lo llame a Busti en Entre Ríos... Ahora está condicionado por el PJ. Es la evidencia del error que cometió al haberse metido dentro de esa herramienta conservadora.

–Hay quienes perciben un giro cultural de la sociedad hacia la derecha.

–Ese es un argumento trucho. En el 2003 dijeron que esta sociedad era de derecha porque lo había votado a Menem y a López Murphy. Implicaba muy poca confianza en nuestro pueblo, una subestimación. A los pocos días Kirchner empezó a tomar medidas que ninguno de los posibilistas de la Alianza había tomado, muchos de ellos progres que habían resignado hasta la bandera de los derechos humanos. Ese mismo pueblo que decían que era de derecha lo apoyó a Kirchner. Esta sociedad va a defender las conquistas que tuvo con el gobierno de Kirchner.

Comentá la nota