Con críticas para la Nación

Lifschitz lamentó la falta de una política sanitaria nacional, al tiempo que anunció acciones para prevenir la enfermedad transmitida por el mosquito Aedes Aegypti. Entre enero y mayo hubo 107 casos, de los cuales 82 fueron autóctonos.
Aunque todavía tiene sus mayores esfuerzos sanitarios en la atención de la pandemia de la gripe A, la Municipalidad se apresta a enfrentar otra epidemia, la del dengue. El intendente Miguel Lifschitz advirtió ayer que "lamentablemente, el gobierno nacional no ha tenido una política sanitaria", en el lanzamiento de la campaña para prevenir y controlar la enfermedad que transmite el mosquito Aedes Aegypti. Las acciones comenzarán el 1º de agosto, pero el jefe comunal subrayó ayer que "el éxito de la tarea tiene que ver fundamentalmente con el involucramiento de los ciudadanos y las instituciones de la sociedad civil". El estado hará lo suyo: "Le sumaremos el trabajo de todas las áreas operativas y de Salud Pública del municipio y de la provincia para desarrollar una tarea de prevención que resulte realmente efectiva".

La convocatoria del Ejecutivo local para brindar detalles de las políticas diseñadas para la prevención y control del dengue sorprendió. Pero antes de dar a conocer las acciones, el secretario de Salud municipal, Luis Dimenza recordó que entre enero y mayo de este año en Rosario se confirmaron por laboratorio 107 casos de dengue, de los cuales 82 fueron autóctonos y 25 importados. El primer caso de dengue autóctono se registró en la semana epidemiológica 14, a fines de marzo.

Lifschitz hizo los anuncios rodeado por el ministro de Salud de la provincia, Miguel Angel Cappiello y de Educación, Elida Rasino. En ese marco, cuestionó a la administración nacional, y le pidió "parámetros para que todas las provincias podamos trabajar en la misma sintonía. Y también recursos que deben llegar a los municipios para sostener las actividades de prevención, que insumen recursos materiales y muchísimos recursos humanos". Lifschitz le hizo el planteo al ministro del Interior, Florencio Randazzo, en la reunión del diálogo político que mantuvieron la semana pasada en Casa de Gobierno.

"Pero a falta de estas políticas nacionales -continuó el intendente hemos puesto en marcha una estrategia provincial. En nuestro caso, con una larga experiencia en el manejo de estas temáticas, con equipos técnicos y profesionales de alta capacitación. Con un Instituto como tenemos en el Cemar, que junto con el Malbrán en la provincia de Buenos Aires, son los dos únicos habilitados técnicamente para poder realizar los análisis correspondientes".

Sobre la campaña que empieza el mes próximo, Lifschitz indicó que la idea es "aprovechar intensamente agosto, setiembre y octubre, antes que empiecen los días de más calor, para desarrollar una tarea efectiva de concientización y prevención en toda la ciudad". Subrayó además que invitará a sumarse a intendentes de otras localidades.

Por su parte, el ministro Cappiello dijo que en 19 meses de gestión, pasaron por una epidemia y una pandemia, "y el sistema de Salud estuvo a la altura de las circunstancias para darle respuestas a la población". El funcionario, luego de destacar "la uniformidad de criterios para trabajar estas realidades", alertó que "el dengue no se fue, el dengue está. Hemos podido comprobar que la larva del mosquito aedes aegypti ha resistido temperaturas bajo cero en el norte santafesino".

A falta de vacunas para combatir la enfermedad, Cappiello dijo que las medidas que hay que tomar son "la descacharrización, y la no acumulación de aguas limpias y estancadas". El ministro destacó además la "necesidad de un cambio de cultura social en toda la comunidad, hay que sabewr que son enfermedades que se resuelven con la participación de todos".

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