Críticas a Paquistán por habilitar la ley islámica

Críticas a Paquistán por habilitar la ley islámica
La OTAN cuestionó un acuerdo que admite la sharia en una región
ISLAMABAD.- La posibilidad de que se establezca un "refugio seguro" para extremistas religiosos cercanos al grupo terrorista Al-Qaeda generó ayer preocupación en la OTAN, Estados Unidos y Gran Bretaña, que cuestionaron el acuerdo alcanzado anteayer entre el gobierno paquistaní y líderes islamistas para instaurar la sharia (ley islámica) en el valle norteño de Swat, cercano a la frontera con Afganistán, a cambio de un cese de las operaciones de los talibanes en la zona.

"A todos nos debería preocupar una situación en la que los extremistas puedan tener un refugio seguro. Ciertamente es un motivo de preocupación", afirmó el vocero de la OTAN, James Appathurai, al ser consultado sobre el impacto del acuerdo.

"Nadie puede poner en duda la determinación del gobierno paquistaní para acabar con el terrorismo y los enormes recursos que dedica a ello. Pero, más allá de la buena fe del gobierno local, vemos que la región de Swat está sufriendo un extremismo muy grave y no nos gustaría que la situación empeorara", agregó.

La OTAN afirma tener 55.000 efectivos tras la frontera en Afganistán y muchos de ellos han sido atacados por combatientes talibanes y de Al-Qaeda que buscaron refugio en el noroeste paquistaní.

"Es difícil ver esto como otra cosa que no sea un acontecimiento negativo´´, dijo, por su parte, un funcionario de alto rango del Departamento de Defensa norteamericano que pidió no ser identificado por no estar autorizado a hablar oficialmente del tema.

También Gran Bretaña manifestó sus reservas sobre la controvertida decisión. "Los acuerdos de paz previos no han aportado una solución amplia y duradera a los problemas de Swat´´, declaró el alto comisionado británico en Islamabad. "Necesitamos tener confianza en que van a poner fin a la violencia y no a crear espacios para mayor violencia´´, añadió.

Propuesta

En un intento de neutralizar un levantamiento talibán que comenzó a fines de 2007, el gobierno provincial del distrito de Malakand, que incluye el valle de Swat, firmó anteayer un acuerdo con el grupo integrista Movimiento para el Refuerzo de la Ley Islámica (TNSM) según el cual se implantará un marco legal basado en la sharia en toda la región como una concesión a las milicias talibanas, que, a su vez, aceptaron detener la violencia.

Además, el gobierno provincial anunció el cese de las operaciones de las fuerzas de seguridad contra el líder de los talibanes en Swat, Maulana Fazlullah, y sus combatientes, un día después de que el vocero de éste anunciara un alto el fuego unilateral de diez días como "gesto de buena voluntad".

Pese a las críticas de Occidente, que asegura que este tipo de acuerdos sólo permiten a los insurgentes reorganizarse y ganar terreno, el gobierno paquistaní está convencido de que el uso de la fuerza para imponer su voluntad sólo ha fomentado una insurgencia islámica que se extiende desde áreas tribales limítrofes con Afganistán, razón por la cual considera que realizar ciertas concesiones es la mejor opción para restaurar el orden en Swat.

Además, el gobierno asegura que el acuerdo es un intento de cumplir con las demandas de los residentes locales, que exigen un sistema de justicia más eficiente, que sea capaz de forjar la paz.

"Que Dios proteja este acuerdo de paz´´, dijo Haji Javed, de 40 años, propietario de un negocio en Mingora. "Vimos mucha destrucción durante la lucha entre el ejército y los talibanes. Estamos felices de que hayan acordado darle una oportunidad a la paz´´, señaló.

El valle de Swat, próximo al cinturón tribal paquistaní fronterizo con Afganistán y a poca distancia de Islamabad, ha sufrido un severo deterioro de la seguridad desde 2007.Los talibanes han ganado allí mucha influencia y en los últimos meses han destruido dos centenares de escuelas femeninas, crearon tribunales paralelos, ajusticiaron a personas a plena luz del día y publicaron incluso una "lista negra" de políticos y otras personalidades. Además, hasta un tercio del millón y medio de habitantes del valle ha huido por los incesantes enfrentamientos.

Comentá la nota