Críticas a Obama en la cumbre del ALBA

La crisis de Honduras, eje del encuentro
LA HABANA.- Los presidentes Hugo Chávez, de Venezuela, y Raúl Castro, de Cuba, encabezaron ayer en esta ciudad la apertura de la cumbre de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), que comenzó con una fuerte arremetida contra el gobierno de Barack Obama por la crisis de Honduras y la "expansión militar" de Estados Unidos en América latina.

Al inaugurar el encuentro, que festeja el quinto aniversario de la creación del ALBA, Castro denunció una "ofensiva hegemónica" de Estados Unidos y llamó a la unión del bloque de nueve países para resistirla, para enfrentar la crisis económica y luchar contra el problema del cambio climático.

"Los tiempos que vivimos reflejan que en América latina y el Caribe se agudiza el enfrentamiento entre dos fuerzas históricas", dijo el mandatario cubano, al referirse al "imperio" norteamericano y a las que calificó como "fuerzas revolucionarias y progresistas de la región". Además de Castro y Chávez, participan también de la cumbre el recientemente reelecto mandatario boliviano, Evo Morales, el nicaragüense Daniel Ortega, y la canciller depuesta de Honduras, Patricia Rodas.

Castro, que gobierna Cuba desde que se enfermó Fidel en julio de 2006, dijo que su hermano sigue "atento" la reunión y lamentó la ausencia de Manuel Zelaya, el presidente hondureño derrocado el 28 de junio y refugiado en la embajada de Brasil en Honduras.

"Al pueblo de esa nación centroamericana se la ha privado de sus derechos constitucionales y se le ha impuesto, con apoyo de la administración norteamericana, un gobierno usurpador y golpista que han tratado de legitimar con una farsa electoral", opinó el mandatario cubano.

Por su parte, Chávez dedicó sus críticas a la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, y consideró que sus "amenazas" sobre las consecuencias de tener relaciones con Irán son "señales de una ofensiva imperial".

La cumbre tiene previsto emitir una declaración en la que, además de reiterar que no reconocen las elecciones hondureñas ganadas por Porfirio Lobo el 29 de noviembre, los líderes expresarán su rechazo al acuerdo que permite a Estados Unidos usar siete bases militares en Colombia.

Tras la sesión de expertos económicos, se informó que la cumbre cerró la primera operación en "sucres", una unidad de pago -sin impresión papel- para compensar obligaciones entre las naciones y eliminar el uso del dólar estadounidense.

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