Críticas al municipio y al proyecto turístico en la audiencia pública por Mallín del km. 12

Apenas cinco oradores tuvo la audiencia pública realizada ayer. Cuatro de ellos se manifestaron en contra de una urbanización en la zona del mallín del kilómetro 12 de la Avenida Bustillo. En tanto, el impulsor del proyecto explicó que tendría un “nivel muy bajo de impacto”. La Universidad Nacional del Comahue está realizando un estudio ambiental, pero no se aguardarían los resultados de ese trabajo para tomar una decisión sobre la viabilidad.
En la sala de prensa de la Municipalidad, se llevó a cabo ayer la audiencia pública convocada por el Ejecutivo para oír las opiniones y fundamentos de los vecinos sobre el proyecto para la construcción de un emprendimiento turístico en una zona denominada “Área de Ocupación Concertada”, en cercanías al mallín del Km. 12 de la Avenida Bustillo.

Cinco fueron los oradores que se manifestaron en la Audiencia Pública a la que se convocó desde la Secretaría de Planeamiento, sobre el Expediente de Obra Nº 081/08, propiedad de Martín Swieylowski, sita en la parcela 19-1-P-510-04, que solicita la ejecución de un emprendimiento de uso turístico, ubicado en un predio localizado en un área denominada: Área de Ocupación Concertada (AOC) por la normativa urbana vigente.

Swieylowski pretende construir “en una zona que está fuera del mallín”, según indicó, un Apart Hotel de una estrella, de 206,77metros cuadrados de superficie cubierta, y que consta de un salón de usos múltiples, con una recepción y cuatro unidades de alojamiento: una de dos dormitorios y tres de uno.

El próximo 19 de diciembre, el municipio dará a conocer el informe correspondiente al proyecto, aunque para esa fecha aún no esté concluido un estudio técnico que profesionales de la Universidad Nacional del Comahue realizan en relación a la situación ambiental del mallín del kilómetro 12. Ese fue, precisamente, uno de los ejes de las críticas de quienes ayer participaron de la audiencia pública, el “apuro” por definir la situación, al margen y sin tener en cuenta lo que surja de ese trabajo técnico.

Fueron cuatro los oradores de la audiencia que cargaron contra el proyecto: Pedro Trípoli, Grace De Haro, Ana Wieman, y Juan José Paternó, todos ligados a organizaciones ambientalistas y de defensa de los derechos de los vecinos.

Wieman, durante su intervención, brindó algunos detalles técnicos incluidos en un informe sobre el curso de desagüe bajo la alcantarilla, en la costa de Bahía Serena, que según Bromatología tiene un alto grado de contaminación. La acumulación de desechos cloacales en la zona, es uno de los puntos incluidos por los vecinos, debido a los desniveles y a que “durante seis meses al año” el mallín está tapado de agua. “Con más construcciones, el mallín se convertirá en una cloaca a cielo abierto”, ejemplificó Trípoli.

El mismo orador, explicó que, según su visión, “no hay un falso dilema: sí o no al progreso económico”, ya que “no se trata de impedir que exista otro emprendimiento hotelero, sino que se trata de proteger un ecosistema delicado y único que debería ser patrimonio de todos”. En un mismo sentido se expresaron quienes pidieron desechar la iniciativa o bien aguardar el estudio de la Universidad Nacional del Comahue para definir un plan de manejo de la zona.

Una visión contraria expuso Martín Swieylowski, propietario de la zona a construir e impulsor del proyecto. Criticó las demoras burocráticas municipales para la aprobación de este tipo de iniciativas, y aseguró que “el impacto tendrá un nivel muy bajo” en la zona, argumentando que el complejo turístico se construirá en una zona denomina “borde del mallín”.

Swieylowski aseguró que pretende colaborar con la “preservación del hábitat”, y puntualizó que el lugar elegido es “un lote alto y comunicado con Bustillo”.

“Me llama la atención que se acepten condominios, clubes de campo, que no condicen con el área, y no un proyecto de bajo impacto”, indicó.

En este sentido, recordó que el hotel que pretende construir “resistirá una población de 10 a 12 personas; y se le da al proyecto el mismo tratamiento que a uno que plantea 350 habitaciones, con más de mil personas”.

El emprendedor enumeró los trámites realizados ante los diversos organismos municipales, criticando la excesiva burocratización, y considero que es “muy necesario que se aceleren los tiempos de aprobación” de este tipo de proyectos.

La audiencia pública de ayer estuvo presidida por el secretario de Gobierno, Nelson Vigueras, la secretaria y subsecretaria de Planeamiento, Fabiela Orlandi y Estela Arias, el subsecretario de Medio Ambiente, Luciano Signori, y Débora Bietti en representación de la Asesoría Letrada de la comuna.

Según se especifica en las normativas vigentes, cualquier emprendimiento que pretenda la edificación dentro de un Área de Ocupación Concertada debe cumplimentar distintas exigencias, como el cumplimiento de los Art. 111 al 117 del Código Urbano, el análisis dentro del Consejo de Planificación Municipal -tipificados como Rango Temático III- y la realización de exposición en consulta y/o audiencia pública. (ANB)

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