Críticas e inquietudes de la dirigencia industrial

Por: Marcelo Bonelli

La dirigencia de la Unión Industrial formuló una serie de objeciones a la marcha del Gobierno, considerando que el clima político afecta severa y negativamente la economía.

Desde la UIA se lanzaron críticas fuertes y unánimes contra el Gobierno. Los empresarios cuestionaron el rumbo político y advirtieron que la falta de respeto a las inversiones puede retrasar la recuperación económica.

Esto ocurrió el martes, en la intimidad de la central fabril y en medio de una hermética reunión en la cual los empresarios fustigaron por su pasividad a varios ministros y objetaron al kirchnerismo. Las opiniones surgieron de importantes hombres de negocios y de delegados fabriles del interior de la Argentina. Así lo comunicó en una rueda íntima el titular de la Unión Industrial, Héctor Méndez: "Todas las voces son críticas contra el Gobierno."

La ofensiva inicial estuvo a cargo de los delegados de COPAL y fueron contra el ministro de Trabajo Carlos Tomada. Miguel Acevedo, Adrián Kaufmann y Daniel Funes de Rioja cuestionaron la pasividad del ministro frente a los crecientes conflictos laborales. Un informe sobre lo que ocurre en Kraft-Food, que expuso Pedro López Matheu, activó a los industriales. También muchos hicieron referencia a la existencia de conflictos similares que generan inseguridad en la industria.

Funes de Rioja también objetó la actitud dilatoria de Tomada al fijar los términos de una nueva ley de riesgo de trabajo. Así lo dijo: "Tratan leyes trascendentes como la ley de medios en 15 días y la de Accidentes de Trabajo la tienen parada hace 4 años." El malestar fue creciendo y las críticas envolvieron también a la ministra de Producción. Débora Giorgi fue víctima del malhumor de los industriales a causa del rumbo político y la falta de iniciativa pro-productiva de la Casa Rosada.

En esa línea se expresaron figuras como Luis Betnaza, Rodolfo Achile, Cristiano Rattazzi y Osvaldo Rial. Los empresarios coincidieron en lo siguiente:

Que el leve repunte en la actividad se puede sofocar por la desconfianza en el rumbo político del Gobierno.

Que la confrontación kirchnerista posterga inversiones.

Que el no respeto a los derechos adquiridos genera fuerte incertidumbre económica.

Que la ausencia de liderazgos en la oposición desbalancea el equilibrio de la democracia.

Frente al duro clima fabril, Héctor Méndez decidió modificar el temario del encuentro que mantendrá la cúpula fabril el próximo martes. Los máximos jerarcas fabriles harán un retiro en Pilar para definir una cuestión clave: fijar una posición política crítica frente al Gobierno y elaborar una propuesta económica.

Hubo contactos con los ministros Julio De Vido y Aníbal Fernández. Ambos están al tanto del malhumor industrial, pero preservan el diálogo con la UIA.

Amado Boudou también será informado del clima fabril crítico, cuando vuelva de Estados Unidos. El ministro tuvo que enfrentar los cuestionamientos del G-7. Las hostilidades se reflejaron en la difusión de versiones sobre desplantes de la ministra de Economía de Francia, Christine Lagarde. Al final la reunión entre ambos se realizó ayer, pero el gobierno francés aprovechó para marcar la cancha: está dispuesto a que se alcance un acuerdo con el Club de París, pero en la medida en que Argentina haga una propuesta oficial y sólida. Idéntica sugerencia le hizo a la Presidenta la canciller Angela Merkel, porque los países desarrollados están fastidiosos con los anuncios de Argentina sobre el Club de París, que nunca se instrumentan en un plan de pago concreto.

Boudou supo además que Estados Unidos nombró como subsecretario del Tesoro a Charles Collyns, un funcionario que criticó reiteradamente a la economía argentina desde su anterior cargo en la Dirección Fiscal del FMI.

El ministro se reunió en secreto con los bancos que -como anticipó Clarín- elaboraron una propuesta para reabrir el canje de la deuda. Incluye un dinero fresco de sólo mil millones de dólares. Boudou quiere aceptar esa iniciativa, pero aún no existe una decisión política final del matrimonio presidencial para reabrir el canje.

Todo ocurre cuando en Washington se desató una guerra para designar a nuevos representantes argentinos en el FMI y el Banco Mundial. Félix Camarasa dejaría el Banco Mundial, pero sería difícil relevar -por razones estatutarias- a Pablo Pereyra del FMI. Estas conspiraciones conviven en la delegación oficial argentina con la confirmación de una noticia secreta: esta semana el holding China National Petroleum Corp a través de su subsidiaria off shore CNOOC presentó en Madrid una propuesta oficial de compra del 34% de YPF. Clarín confirmo que la oferta incluye estos puntos:

Comprar el 34% de las acciones por 4.400 millones de dólares.

Así, YPF tendría un valor total de 17.000 millones de dólares. Un 70% por encima del precio actual de mercado, que es de US$ 10.000 millones.

China está dispuesta a pagar esa cifra para entrar en el mercado latinoamericano.

La oferta establece una opción de compra adicional del 17% de las acciones a concretarse en el 2013. Así China se garantizaría a mediano plazo el 51% del paquete accionario y el control de la petrolera YPF.

El embajador español Rafael Estrella lo comunicó esta semana en Buenos Aires y habría sido comentado en el encuentro informal de ayer entre Cristina Kirchner y José Luis Rodríguez Zapatero.

El gobierno español quiere que la Casa Rosada acompañe la operación. Pero nada estaría decidido. La urgencia de la negociación ya motivó una fuerte reacción política: por sugerencia de Jorge Lapeña, el bloque radical del Congreso le exigirá una aclaración al Gobierno.

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