Críticas a la decisión del Gobierno de reasignar partidas de asistencia social a universidades

La oposición cuestionó la transferencia de $ 126 millones destinados a instituciones de ayuda provinciales y municipales a 41 establecimientos educativos, dispuesta por Sergio Massa; en diálogo con lanacion.com , el ministro de Educación, Juan Carlos Tedesco, aclaró que la medida "no implica una disminución de la ayuda social"
En una polémica medida, el gobierno nacional, a través del jefe de Gabinete, Sergio Massa, dispuso hoy la reasignación de una partida de 126 millones de pesos destinada en origen a asistencia social en provincias y municipios. La disposición, publicada hoy en el Boletín Oficial, instruye a asignar los fondos al presupuesto universitario.

La decisión administrativa que modifica el presupuesto 2008 incrementa las autorizaciones para gastos corrientes del Ministerio de Educación, que serán destinadas a 41 universidades nacionales.

La decisión, tomada dos días después de conocerse un informe de Red Solidaria que reveló que 8 niños mueren por día por desnutrición, constituye una resignación de partidas que no afecta el monto total del presupuesto.

Los fondos serán destinados a gastos corrientes, es decir, al pago de salarios, servicios y la compra de bienes necesarios para el normal funcionamiento de las instituciones. "Resulta necesario reforzar los créditos presupuestarios a dichas casas de estudios a fin de garantizar el cumplimiento de las obligaciones asumidas por las mismas y su normal funcionamiento", establece la disposición.

Las universidades más favorecidas son la de Buenos Aires (UBA), que incrementará sus activos en 58.000.000 de pesos y la Tecnológica Nacional (UTN), que recibirá 48.000.000 extra.

La posición oficial. En diálogo telefónico con lanacion.com, el ministro de Educación, Juan Carlos Tedesco, negó que la medida afecte a los programas de ayuda social del Gobierno: "No es cierto que en esta reasignación se usen fondos que estaban destinados a impulsar programas de asistencia social. Hay una partida de fondos en el presupuesto con finalidad ´servicios sociales´ y eso incluye todo: universidades, educación, todas las actividades sociales del presupuesto nacional. De esa partida se trata".

Además, Tedesco añadió: "Esto se hace normalmente, en los últimos cuatro años se hizo siempre. A fin de año hay una asignacion de fondos a la universidades, que además no está designado a pagar salarios. Esto es todo gastos de funcionamiento. Las universidades ya cuentan lamentablemente con esto a fin de año: saben que les va a llegar un refuerzo".

El ministro destacó que todo el incremento presupuestario para las universidades "se fue en salarios, que son el 95% de su presupuesto". Entonces, "llega fin de año y no tienen plata para arreglar problemas de electricidad, de mantenimiento de los edificios y otras cuestiones menores que no alcanzan con los fondos recibidos, entonces se les ha hecho un refuerzo", agregó.

"No hay ninguna disminución en los fondos asociados a planes sociales, de ninguna manera. En el origen, esos fondos correspondían a partidas globales. Y a fin de año, en cualquier ejecución presupuestaria siempre quedan fondos no ejecutados por un lado y demandas por otro. Entonces, lo que se hace no es más que asignar recursos para cubrir necesidades", agregó.

Manejo discrecional. En diálogo con lanacion.com, dirigentes de la oposición cuestionaron la decisión del Gobierno de quitar dinero destinado al área de asistencia social de provincias y municipios.

"Ver que se pretende trasladar fuertes sumas [de dinero] de un lado para otro asusta, incluso porque hay presupuestos que no llegan a ejecutarse. Estos deben ser programas que están subejecutados por fallas de gestión", indicó el senador radical por Santa Cruz Alfredo Martínez.

"Uno no va a estar en contra de que se le asigne dinero a la educación, pero no con este mecanismo de manejar los fondos sin ningún tipo de control", añadió el legislador, que criticó la excesiva reasignación de partidas: "Esto refleja la concentración de poder y que los presupuestos que se aprueban son virtuales".

Desvestir a un santo. La diputada de la Coalición Cívica Patricia Bullrich coincidió con Martínez. "Nosotros consideramos que darle plata a las universidades no está mal, pero no se debe desvestir un santo para vestir otro", señaló.

Asimismo, repudió la medida, al asegurar que la realidad social no permite "quitarle fondos a la asistencia de los más necesitados".

"Mueren 8 niños por día por desnutrición. Es importante saber de dónde estamos sacando la plata, en el área social hay mucho gasto ineficiente y seguramente mucha subejecución".

Además, Bullrich criticó la medida por quitarle aún más recursos a las provincias y municipios. "Nos acercamos cada vez más a un modelo centralizado".

Reconversión. En cambio, el economista de la Universidad del CEMA Jorge Paz no se opuso a la medida por considerar que se trata de una reconversión de la ayuda social. "Esto obedece seguramente a la reorientación de la política social desde que asumió la Presidenta, cuando se decidió dejar de privilegiar a los planes de Jefes y Jefas para darle prioridad al Plan Familias y a los planes de Capacitación y Empleo", indicó.

Sin embargo, criticó la asignación de los recursos a las universidades: "No estoy de acuerdo con que los gastos que se reasignen a educación vayan a la educación superior. Tendrían que ir a educación básica o a sectores rurales, si no es un despropósito".

Poca razonabilidad. Claudio Lozano (Proyecto Sur-Capital) se sumó a las críticas contra la medida. "La situación en materia de pobreza e indigencia en la Argentina y la situación fiscal de las provincias y los municipios se han agravado. En este marco, resulta poco razonable suponer que las transferencias por ley para municipios y provincias para atender problemas de asistencia social puedan ser serruchadas para sostener el financiamiento de las universidades, no porque éstas no sean importantes, sino porque las partidas que deberían financiarlas deberían ser otras", sostuvo

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