Críticas a Colombia desde la Unasur

Venezuela y Ecuador cuestionaron a Bogotá, que por falta de garantías no envió a sus funcionarios
QUITO.- Con el conflicto entre Colombia y Venezuela como telón de fondo se inició ayer la cumbre de cancilleres y ministros de Defensa de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), reunida en Quito con el objetivo de garantizar una "doctrina de paz" para las naciones del bloque.

El canciller ecuatoriano, Fander Falconí, cuyo país ejerce la secretaría pro témpore del grupo, inauguró el encuentro, en un ambiente tenso por las advertencias sobre un conflicto bélico entre Bogotá y Caracas, tras la firma de un convenio militar entre Colombia y Estados Unidos por el cual Bogotá permitirá el uso de siete bases a soldados norteamericanos.

La cita comenzó con críticas a Colombia, por la decisión de no enviar a sus ministros de Defensa, Gabriel Silva, y de Exteriores, Jaime Bermúdez, y en su reemplazo mandar a una comisión técnica para evitar "insultos" de países como Venezuela, que ha cuestionado el acuerdo militar.

"La actitud y reciente escalada de agravios que han recibido el gobierno y el pueblo de Colombia no permiten prever que las discusiones (...) se desarrollen en el tono de respeto, (...) que este foro exige", anunció el gobierno colombiano en un comunicado.

La declaración pareció aludir así a las críticas de parte de Venezuela por el convenio de cooperación militar firmado en octubre pasado entre Bogotá y Washington. El presidente venezolano, Hugo Chávez, calificó el acuerdo como una amenaza para la seguridad nacional de su país y de la región, y ha realizado un llamado para prepararse "para la guerra".

Bogotá denunció ante el Consejo de Seguridad de la ONU esas "amenazas" de "usar la fuerza" en su contra, y ayer admitió que por primera vez en décadas piensa cómo "prepararse para una situación de amenaza externa". Colombia puso recientemente al ejército en máxima alerta en la frontera de 2200 kilómetros, donde en el último mes fueron asesinados ocho colombianos y dos militares venezolanos.

El canciller venezolano, Nicolás Maduro, fue quien se encargó de denunciar la ausencia de los representantes colombianos: "[Es] un vacío inexplicable, un error gigantesco, un desprecio por [la] Unasur". Y pidió, además, "que se acaben las bases extranjeras en nuestro territorio".

A las críticas se sumó el jefe del Comando Conjunto ecuatoriano, Fabián Varela, que manifestó que la actitud de Colombia "indica cuáles son sus prioridades en estos instantes".

Colombia subrayó anteayer que ofreció "garantías formales" de que el pacto no vulnerará la soberanía ni la integridad de los países de la región. Pero Chávez insiste en que el acuerdo configura una plataforma de ataque a Venezuela por parte de Estados Unidos -al que culpa del golpe de Estado que sufrió en 2002- y una estrategia para recuperar su hegemonía en la región.

Por su parte, los cancilleres de Brasil y Perú reconocieron avances respecto a la polémica generada por el acuerdo militar y se mostraron satisfechos con las garantías expresadas por el gobierno de Alvaro Uribe.

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