Criticaron los nombramientos de Amaya

Los ediles opositores cuestionaron ayer que la Secretaría General sea la repartición con mayor cantidad de empleados temporarios. El oficialismo aprobó el presupuesto 2009, pero Costanzo, Viña y Avignone plantearon objeciones en varias partidas millonarias
El debate del presupuesto municipal de 2009, que se aprobó ayer en la sesión del Concejo Deliberante de la capital, reveló que la Secretaría General de la intendencia a cargo de Domingo Amaya, es la repartición con la mayor cantidad de nombramientos de empleados temporarios.

Esa área tiene un total de 128 empleados en condición laboral precaria, una cifra que supera por más del doble a otras reparticiones como la Dirección de Educación (70 nombramientos) y la Dirección de Salud (47 empleados temporarios).

Ese ítem del presupuesto fue uno de los más cuestionados por los concejales de la oposición. José Costanzo (Partido Autónomo de Tucumán) objetó la cantidad de designaciones que se hicieron durante la gestión amayista. "Sumando los empleados de la planta permanente, sólo la Secretaría General del intendente tiene 255 empleados", cuestionó.

Claudio Viña (Fuerza Republicana), por su parte, apuntó contra las partidas, que según dijo, se utilizan políticamente para otorgar subsidios y becas. El opositor, de hecho, objetó buena parte del capítulo referido a las transferencias de fondos para financiar las erogaciones corrientes y las de capital.

"Se trata de unos $ 19 millones que se usan para dar subsidios. A veces, por parte de un diputado nacional que todavía mantiene una oficina en la intendencia", denunció el bussista, en referencia a Germán Alfaro (PJ).

Complementariamente, Viña y Costanzo plantearon que se reduzca la partida 012 de bienes y servicios no personales -fijada en $ 3,2 millones para la Secretaría General de la intendencia- en beneficio de un aumento para las áreas de Educación, de Salud y de Deportes.

"La Secretaría General tiene más empleados que cualquier otra y cuenta con más de $ 3 millones, cuando es una oficina que sirve únicamente para poner sellos", insistió Viña.

El radical José Luis Avignone (UCR), en tanto, puso el acento en las partidas para obras públicas, a través de terceros (contrataciones), con un presupuesto de $ 80 millones para obras de pavimento de hormigón. "Se repiten las mismas empresas que son adjudicatarias de esas obras. Esto va a saltar cuando llegue la cuenta de inversión", advirtió.

Desde el oficialismo, José Franco (PJ), defendió las partidas establecidas, al igual que su par Christian Rodríguez. En la misma línea, el concejal Raúl Pellegrini (Concertación plural), justificó los gastos previstos. Al final, tras una hora de debate, el presupuesto se aprobó por unanimidad (en general), pero con tres votos en contra (Costanzo, Viña y Avignone) en particular.

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