Critica la Iglesia la decisión de la Corte

Para el obispo Lozano, la sentencia significará "un mensaje contradictorio y perjudicial"
Un día antes de que tomara estado público el fallo de la Corte que despenaliza la tenencia de drogas para consumo personal, la Iglesia ratificó su posición contraria. "La droga es sinónimo de muerte; la Iglesia está a favor de la vida, y por esa causa apoya toda iniciativa que ayude a alejar a las personas de la droga y no acuerda con propuestas que tiendan a facilitar el consumo", fue el mensaje comunicado en el II Encuentro Nacional Pastoral de Drogadependencia, que se realizó durante el fin de semana en La Falda, Córdoba.

El obispo Jorge Lozano, a cargo de la Diócesis de Gualeguaychú y responsable de la Comisión Nacional para la Pastoral de Adicciones, sostuvo, según consignó la agencia de noticias DyN: "Hay que dificultar el acceso y el consumo, no facilitarlo. No acordamos con propuestas que impliquen aspectos parciales y no integrales para la atención del adicto. El fallo puede leerse como que «todo está bien», y ése es un mensaje contradictorio, perjudicial".

Lozano señaló dos situaciones en las que se notaría "la ausencia del Estado" en la lucha contra las drogas. Por un lado, criticó la falta de sistemas de radarización para detectar aviones que descienden en pistas clandestinas del norte-noreste nacional con cargamentos de varias toneladas de marihuana; por otra parte, lamentó la falta de presupuesto, tanto a nivel nacional como de las provincias, para la "sanación y recuperación" de los adictos, la prevención y la educación.

La Iglesia cuestiona el fallo de la Corte en cuanto a la forma en que será comprendida por una parte de la sociedad esta sentencia despenalizadora. Si bien los juristas afirman que se ajustará a parámetros legales y que no liberará el consumo en todos los casos, la Iglesia estima que será imposible no asociar ese fallo con una suerte de "permiso legal" para drogarse. Tanto el obispo Lozano, cuya voz es compartida por los demás obispos, como los denominados curas villeros, que trabajan en los asentamientos más precarios de la Capital, sostienen una misma posición: la decisión judicial causará confusión entre los potenciales consumidores, que podrían pensar que no habrá límites para el uso de estupefacientes.

Hacer visible la oposición

Uno de los puntos del documento emitido en La Falda indica que la Iglesia adoptará una posición más activa en esta polémica, más con la certeza de que el Gobierno enviará al Congreso un proyecto de ley despenalizador. Entre las resoluciones del encuentro, se pide "que cada obispo muestre claramente su interés por el tema a través de acciones concretas según el estilo de cada diócesis, con cartas pastorales, boletines, invitaciones, espacios en los que de alguna manera se trate el tema".

Para la Iglesia no se trata de permitir el consumo de ciertas drogas ilegales ?la marihuana, por ejemplo? y de evitar otras, como el paco, sino que reclama no "centrarse en la sustancia, porque el centro es el hombre y sus vínculos".

Se agrega en el comunicado eclesiástico: "Ni lo jurídico ni lo económico ni lo sanitario ni ningún otro aspecto particular puede ser analizado individualmente, no es posible dividir la integralidad de la persona humana".

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