Cristina tendrá nueva sede para sus discursos: el "Salón de las Mujeres"

Cristina tendrá nueva sede para sus discursos: el
La sala, con capacidad para 250 personas sentadas, sería inaugurada el próximo 8 de marzo.
El 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, la presidenta Cristina Fernández estrenará un nuevo salón en la Casa Rosada con capacidad para 250 personas sentadas, que se convertirá en el lugar desde donde el Gobierno hará la mayoría de sus anuncios.

La Presidenta eligió esa fecha para dedicar el salón a las mujeres argentinas. A propósito, sobre sus paredes colgarán grandes fotografías de mujeres que por distintos motivos forman parte de la historia nacional.

El secretario General de la Presidencia Oscar Parrilli comentó a Clarín que la "idea de este arreglo sigue siendo el mismo de cuando arrancamos con la reforma integral de la Casa que consiste en que vuelva a tener la forma arquitectónica original".

Según cuentan los viejos empleados, desde el golpe militar de 1966 se acentuó la tendencia a realizar tabiques internos, divisiones y antiestéticos entrepisos que todavía quedan. Pasó tanto tiempo ni siquiera los viejos empleados recuerdan que en lo que será el "Salón de las Mujeres", había en realidad un amplio espacio al que se llamaba "Salón de invierno", que tenía hasta pequeñas palmeras en su interior.

Al recorrer el sector de obras y observar el trabajo de los yeseros, se aprecia, en verdad, que se trataba de un solo espacio que fue alterado durante los últimos 40 años por oficinas hechas de paredes de ladrillos y tabiques de fibrocemento.

Como le gusta a la Presidenta, el "Salón de las Mujeres" tendrá vista al exterior, en este caso a la Plaza Colón y podrá alternar su actos con los que viene realizando en el quincho de Olivos. Ya se dijo que podrán participar de eventos 250 personas sentadas (el Salón Blanco, con 220 personas quedará reservado para acontecimientos especiales) pero si se suma la sala de recepción (ex Sala de Situación) y la galería que también se están acondicionando, el lugar podría albergar a más de 400 personas sentadas.

La piqueta, en este caso para restaurar, puso al descubierto cómo estaba hecha la Sala de Situación, un chiche de los militares inaugurado durante la dictadura de Onganía. Los operarios se sorprendieron al descubrir que las paredes tenían casi medio metro de un aislante especial a prueba de ruidos. En una de esas paredes todavía estaban escondidos viejos pizarrones en los que jugaban a la guerra, los militares que tantas veces usurparon el poder.

Entre las refacciones terminadas se destaca además el cambio de sitio del área de servicios que pasó del costado noreste al sureste de la Rosada (sobre Paseo Colón). En este caso primó una cuestión de seguridad, porque resulta que durante muchos años la carga y descarga de todo tipo de vituallas se hizo a metros y debajo del despacho presidencial.

Un problema para Parrilli es reubicar al personal que se quedó sin oficina ni escritorio. Ninguno perderá su trabajo, pero la mayoría deberá irse dependencias de Presidencia que están fuera del Palacio de Gobierno.

Hay funcionarios -no importan sus nombres- intentando mover influencias para quedarse cerca del poder. Suponen que si se van de la Rosada perderán influencia. Por caso el secretario de Relaciones Parlamentarias, el socialista Oscar González se mudó sin chistar al edificio Somisa y otros tendrán que seguir su ejemplo, aunque no les guste.

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