Cristina, Scioli y la herramienta del diálogo político

La sorpresiva derrota del oficialismo en la provincia de Buenos Aires cambió el rumbo político del Frente Justicialista para la Victoria. No por su amplitud ideológica sino por una cuestión de necesidad y camaradería entre sus oponentes, que consiguieron el triunfo el pasado 28 de junio.
El gobernador Daniel Scioli ya apuraba el diálogo con fuerzas opositoras, léase jefes de bloques de la Legislatura bonaerense, los 134 intendentes de la Provincia y algún que otro dirigente que logró acercarse a la Gobernación.

El objetivo de Scioli no es nada menos que recuperar poder tras la derrota. Encontrar consenso con los demás partidos, una forma de diferenciarse con el Gobierno nacional, que se mantenía ajeno al diálogo hasta que Cristina Fernández convocó –desde Tucumán- a la dirigencia argentina para una reforma política.

Es que el Gobernador busca con acciones concretas diferenciarse de la Rosada, y mostrar apertura política, luego de que Unión PRO consiguiera la victoria en distritos importantes del Conurbano y del interior.

Por eso recurrió a los intendentes oficialistas y opositores para fortalecer su presencia como mandatario provincial e intentó acercar postura con los jefes de bancada legislativos para no temer el próximo 10 de diciembre cuando asuman las nuevas autoridades en ambas Cámaras.

Ahora el Gobierno de Cristina se muestra en sintonía con lo que pasa en provincia de Buenos Aires, luego de realizar un cambio de Gabinete y llamar a los partidos a discutir la conducción del modelo que encara.

En la oposición hay desconfianza, pero fueron los mismos dirigentes que están por afuera del oficialismo los que reclamaron el diálogo político. Algunos ya acordaron los temas que expondrán al Gobierno como es el caso de Francisco De Narváez y Felipe Solá. Ellos pedirán limitaciones a los superpoderes, cambios en la asistencia social y solicitarán modificar las retenciones.

El campo, otro de los sectores convocados de cara al Bicentenario, demandarán volver a incentivar la producción primaria para salir de la situación que actualmente está sumergido.

Pero Scioli también cumple un rol preponderante, ya que es el encargado de llevar adelante las negociaciones en una de las provincias más importantes para el kirchnerismo. Por eso, durante dos semanas se reunió con todo el arco político para encontrar consenso.

Ahora, todos los partidos políticos pedirán una audiencia con la Presidenta para acelerar su anuncio, y algunos buscarán en el gobernador un puente con Casa de Gobierno.

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