Cristina-Scioli, una cita con quejas y desencuentros

Por: Pablo Ibáñez

Fue una cumbre hostil. Dura, entre reproches y quejas, Cristina de Kirchner bloqueó ayer los planteos que le llevó Daniel Scioli, eludió sus pedidos de aportes extra para la provincia y se negó a considerar sus propuestas para atender la situación del campo.

La cumbre, en Casa Rosada, fue las más agitada desde que, 10 días atrás, con Mauricio Macri como huésped, la Presidente comenzó una ronda con gobernadores. Todo un dato: la charla con el bonaerense fue, incluso, menos amable que la que protagonizó el jefe de Gobierno porteño.

Al punto que hasta hubo desencuentros respecto de los temas que charlaron, a puertas cerradas, Cristina; Scioli; el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y el ministro del Interior, Florencio Randazzo. Fernández dijo que no se habló del campo. Scioli afirmó que sí.

Además de esos cruces, el tono de la charla estuvo lejos de ser amable. La Presidente, se dijo anoche en Casa Rosada, «llegó molesta» con Scioli porque el gobernador «sobreactuó» sus gestos hacia el campo al querer convertirse en «interlocutor» entre el campo y Balcarce 50.

Reproche

Algo más: existió un reproche personalizado de la Presidente a Scioli por su acercamiento con el campo, no sólo por su visita a la Rural, sino por los contactos, reservados, que el gobernador tejió la última semana con Hugo Biolcati (SR), Mario Llambías (SRA) y Eduardo Buzzi (FAA).

Ese malestar, que desató tempestades entre los kirchneristas -al punto que Aníbal Fernández apuró la convocatoria al campo para retomar el manejo de la agenda rural que había ocupado Scioli el viernes-, se expresó ayer y esconde, de fondo, un conflicto político lineal: los movimientos autónomos del gobernador que inquietan a los Kirchner.

Las disidencias, en una charla que se extendió por más de una hora, tuvieron dos ejes centrales:

# Campo. Scioli llegó con una serie de propuestas referidas a la crisis rural, entre las que incluyó subsidios para los productores tamberos, apertura de exportaciones de carne -sobre todo de los cortes menos consumidos en el mercado interno- e incremento de la rentabilidad del trigo, como una medida de shock para que en el mes que queda de siembra se pueda incrementar la superficie destinada a ese cultivo. Ante cada planteo de Scioli, la Presidente refutó que se estaba trabajando sobre ese tema y que la agenda con el agro se va a abordar, el viernes próximo, en la reunión a la que Aníbal Fernández citó a los titulares de las cuatro entidades agropecuarias. El punto más tórrido, sin embargo, se vivió luego de la reunión, cuando el jefe de Gabinete negó que en ella Scioli haya hecho alguna referencia al tema del campo. «En la reunión en la que estuve yo, no se habló de ese tema», dijo el quilmeño. Anoche, por TV, el gobernador contó su historia: relató, ambiguo, que expuso la postura de su Gobierno sobre la situación del agro en la provincia como parte de la «coyuntura provincial». Dejó una frase destinada a los oídos de los Kirchner. «No soy intermediario ni mensajero del campo» frente al Gobierno nacional, trató Scioli de bajar la intensidad de los cortocircuitos.

# Fondos. Scioli llegó a la Casa Rosada con un informe elaborado por su ministro de Economía respecto de la situación fiscal de la provincia y un pedido de asistencia a partir de «dolarizar» el Fondo del Conurbano para incrementar, por esa vía, los envíos a la provincia de Buenos Aires de 630 a 2.500 millones en concepto de aportes extras por la recaudación de IVA. El gobernador, otra vez, se topó con un posición dura de Cristina de Kirchner. Ante cada pedido, la Presidente sacó a relucir los aportes que la Nación gira a la provincia al margen de la coparticipación, entre los que enumeró subsidios por 16 mil millones de pesos destinados a energía y otros servicios. Scioli pidió 2.500 millones extras, pero la mandataria le recordó que la provincia le debe 30 mil millones de pesos. Invirtió, en ese caso, la carga de la prueba: de tener que compensar aportes escasos se puso en posición de acreedora. Scioli, anoche, aceptó ese planteo y recordó que a lo largo de 2008, por la suma de distintos conceptos -coparticipación, obras, subsidios, etc.-, la provincia recibió 40 mil millones de pesos de la Nación. Aníbal Fernández, al cierre de la reunión, había repetido ese argumento y deslizó que podría, eventualmente, discutirse una reforma de la Ley de Coparticipación. Antes de fin de año, la provincia necesitará al menos 3.000 millones de la Nación para cubrir el rojo fiscal.

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