Cristina respaldó a Moyano y dijo que no se crece con gremios débiles

En medio del debate sobre la libertad sindical y luego de los cruces entre el camionero y la Corte, la Presidenta salió a apoyar muy fuerte al jefe de la CGT. Todo ocurre en momentos en que la CTA aumenta la presión por su personería.
En pleno debate en torno a la libertad sindical y la renovada pulseada que mantiene la CGT con la CTA por su personería gremial, la presidenta Cristina Kirchner salió a darle ayer un fuerte respaldo a Hugo Moyano durante un acto por la celebración del 42 aniversario de FADEEAC, la cámara que nuclea a todos los empresarios autotransportistas.

Antes de partir a Roma para ver al Papa, la Presidenta aprovechó el encuentro de fin de año del sector donde lanzó una plan de renovación de flota de camiones para afirmar que "los que creen que con sindicatos y cámaras empresarias débiles hay mejor rentabilidad, están totalmente equivocados".

Cristina defendió, casi con los mismos términos que había utilizado Moyano, el unicato de la CGT en momentos en que recrudecen los pedidos de la CTA por su personería gremial y cuando se repiten las disputas internas en distintas empresas generadas por delegados que no se sienten contenidos por los gremios enrolados en la central sindical. Los casos de Kraft y los subtes son los dos más emblemáticos.

Cristina sostuvo ayer que "algunos creen que no teniendo sindicatos o con cámaras empresariales que solamente sirvan al interés de uno o dos empresarios, se crece". Y agregó: "No, de esta manera puede crecer algún vivo y no el sector en general. Y nosotros no creemos en la viveza criolla sino en los empresarios inteligentes que saben que es necesario crecer parejo y en armonía para tener viabilidad económica y sustentabilidad social".

Esta semana, el debate sobre la libertad sindical volvió a quedar en el centro de la escena. El líder de la CGT se trenzó en un duelo verbal con la Corte Suprema, a la que amenazó con movilizar a su gremio si no respondía favorablemente a un reclamo del gremio de los Judiciales. Más allá de ese reclamo puntual, la tensión entre Moyano y la Corte se explica por dos fallos que tiene en estudio el tribunal que apuntan a la libertad sindical.

Ayer, Moyano, que compartió el escenario con Cristina y luego partió con la comitiva presidencial en el Tango 01 rumbo al Vaticano, buscó atemperar el discurso. "No tengo ningún problema con la Corte Suprema de Justicia, la cual tiene mi mayor respeto como ciudadano", sostuvo. Si bien aclaró que "como patrones no ayudan porque se niegan a dar soluciones" a los trabajadores judiciales, y "es ahí donde nosotros vamos a estar, defendiéndolos", le dijo a la prensa.

Más tarde, se conoció que los judiciales anunciaron un paro de 24 horas para el 10 de diciembre.

El camionero buscó minimizar el peso que tuvieron los conflictos como el de los subtes. "Son casos puntuales", se limitó decir, Al mismo tiempo, se mostró conciliador con Hugo Yasky, titular de la CTA: "Tengo una buena relación con él", dijo. Eso no le impidió asegurar que el reclamo de la CTA por su personería no tiene lugar. "Nosotros tenemos 5 millones de afiliados y ellos muchísimos menos", comparó.

Cristina estuvo acompañada en el acto de ayer por varias figuras de su Gabinete: los ministros Julio de Vido, Florencio Randazzo, Déborah Giorgi y el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi.

El salón estaba colmado de empresarios que comprobaron una vez más que el apoyo del Gobierno al camionero sigue intacto. Si bien Moyano evitó hablar de futuros aumentos, se permitió una broma: "Vamos a ir a pedirle al Papa" por una ajuste de suma fija para fin de año. Los empresarios tomaron nota temerosos, y ya comenzaron a desplegar cifras sobre el mal desempeño del año. Por último, Moyano comentó que "la CGT no va a impulsar ningún porcentaje general de ajuste de salarios para el 2010, dejando el pedido de discusiones paritarias a cada gremio.

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