Cristina recibiría a Jaque el 19 de agosto.

Continuando con su ronda de diálogo con los gobernadores argentinos, la presidenta por fin recibirá al mendocino un día antes de finalizar con la ronda de consultas a los mandatarios provinciales. La mayoría de los ya consultados, no obtuvieron grandes resultados en sus pedidos oficiales.
Los mandatarios de 16 provincia ya tuvieron su oportunidad con la presidenta Cristina Fernández, fueron recibidos por ella y, lo que es muy importante es que los escuchó en sus reclamos y necesidades. La mayoría de ellos expuso la crítica situación financiera de las provincias.

El gobernador mendocino, Celso Jaque, todavía no llega a esta reunión, y por el momento en la agenda nacional oficial, recién figura su cita con la presidenta para el miércoles 19 de agosto, después del largo feriado del 17, en el cual se conmemora un aniversario de la muerte del General José de San Martín.

Jaque, es uno de los más firmes aliados del matrimonio presidencial, en especial en su lucha contra Julio Cobos. Aunque el mismo día que el mendocino estará en la Rosada, también lo hará el gobernador cordobés anti K, Juan Schiaretti.

El primer encuentro de esta ronda de diálogos fue el que Cristina Kirchner mantuvo con el jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri, que marcó la pauta de cómo sería el diálogo. El ex presidente de Boca planteó la necesidad de que le traspasaran fondos para la flamante policía porteña, para infraestructura social, para avanzar con las obras paralizadas del Subte, y para el traspaso del puerto por un valor de 3 mil millones de pesos. Se llevó promesas.

Luego pasaron varios gobernadores opositores más por La Rosada, tales como, Alberto Rodríguez Saá de San Luis, quien reclamó las deudas de la Nación con su provincia por un monto de unos 4.000 millones. No se fue de la Casa de Gobierno ni siquiera con promesas, sólo conoció en vivo a la mandataria argentina.

El chubutense Mario Das Neves también se fue enojado. La reunión "no sirvió para nada" les dijo a sus colaboradores. Lo que sucedió fue que no obtuvo respuestas concretas a sus ideas en materia de petróleo, gas y pesca.

De los gobernadores no K, el que más alegre salió fue el santafesino Hermes Binner. El socialista planteó la necesidad de que la Nación impulse la agroindustria, que cumpla con el compromiso de saldar el déficit de la Caja de Jubilaciones y pidió que se autorice a Santa Fe a recibir un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo. Sin entusiasmarse demasiado, los socialistas aseguran que algo cambió después del 28-J. Desde que el disidente Carlos Reutemann ganó en esa provincia, la nación puso más atención en la gestión de Binner.

Los radicales, ex K, Eduardo Brizuela del Moral (Catamarca) y Arturo Colombi (Corrientes) tuvieron reuniones no muy auspiciosas con la Presidenta. El catamarqueño dijo que reclamó "129 millones de pesos por el plan de construcción de viviendas y 30 millones del plan de acción social", además de discutir la refinanciación de la deuda provincial y pedir cupos fiscales para la promoción industrial en su provincia. Le prometieron evaluarlo.

El pelotón de los gobernadores K tuvo su caso modelo en el encuentro del bonaerense Daniel Scioli con la Presidenta. Con un déficit estimado de más de cinco mil millones de pesos, el gobernador de Buenos Aires pidió ayuda financiera en materia previsional y para el fondo docente. Le contestaron con la promesa de que la Nación no va a abandonar a la provincia. Y para recordarle todo lo bueno que es el Gobierno con ese distrito y, contener posteriores quejas, el jefe de Gabinete Aníbal Fernández dio una conferencia en la que señaló que "todas las provincias le deben al Estado nacional".

El gobernador chaqueño Jorge Capitanich solicitó financiamiento para poder cumplir con la ejecución de las obras públicas y privadas proyectadas por la provincia. Se llevó "ilusiones" según su entorno.

Los gobernadores de Río Negro, Miguel Saiz, y Misiones, Maurice Closs, llegaron a la Rosada necesitados de efectivo para poder hacer frente a la caída en los fondos coparticipados. Sáiz, que no pidió sin antes reconfirmarse como radical K, recibió como respuesta que el Gobierno no le va a soltar la mano.

El gobernador de San Juan, José Luis Gioja, pudo exponer ante Cristina los proyectos más auspiciosos de la provincia, como el de abrir un corredor bioceánico para que la provincia logre tener su salida al Pacífico. Y recibió gestos positivos: la Cancillería, que ya está al tanto del proyecto, firmó el jueves pasado un acuerdo protocolar con Chile.

Se estima que esta ronda de diálogos entre la presidenta y los gobernadores, finalice el jueves 20 de agosto con la presencia del formoseño Gildo Insfrán.

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