Cristina pone la mira en los datos de la Economía

Hay inquietud. Un informe privado revela que, por primera vez en seis años, la actividad se contrajo 1,8% interanual en el cuarto trimestre de 2008.
Un informe privado sobre la evolución de la actividad económica encendió ayer la luz de alerta en el seno del Gobierno nacional que se tradujo en intensas reuniones entre la Presidenta y los funcionarios del área en la intimidad de la Quinta de Olivos.

Cristina Fernández dedicó la mañana a analizar la situación de la economía doméstica y las futuras acciones a adoptar en medio de la crisis internacional que ya habría dejado sus huellas en los números locales: Según un estudio de consultora Orlando Ferreres y Asociados la economía argentina se contrajo 1,8% en el último trimestre de 2008 comparado con igual período de 2007, la primera caída en seis años.

"En el último trimestre se observó el fuerte impacto que está teniendo la crisis internacional en la economía doméstica", dijo en su informe la consultora.

"Estamos a las puertas de una recesión", dijo Fausto Spotorno, economista del Estudio Ferreres, que proyecta una caída del 2,0% del PIB en el 2009.

"Las medidas económicas adoptadas para dinamizar el consumo (créditos subsidiados, mejora en el ingreso disponible por rebajas tributarias y generación de empleo a través de la obra pública) mitigarían parcialmente los efectos adversos de la crisis mundial", agregó.

El miércoles, en su reaparición pública después del reposo por la lipotimia, la Presidenta pidió responsabilidad a los empresarios frente a a crisis e instó a a los trabajadores a seguir consumiendo porque si no lo hacía corría el riesgo de perder el empleo.

Ayer en la intimidad de la Residencia de Olivos y en forma privada, la jefa de Estado recibió separadamente al ministro de Economía, Carlos Fernández; al presidente del Banco Central, Martín Redrado; y al titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos, Ricardo Echegaray.

También se reunió con el secretario de Legal y Técnica de la Presidencia de la Nación, Carlos Zannini.

El panorama de crisis internacional tuvo miércoles y jueves doble jornada de pesimismo en los mercados. La caída en Wall Street el miércoles tuvo repercusiones en el resto de las bolsas del mundo. Y ayer continúan los temores a una profunda recesión global y a una caída, en masa, de los bancos en EEUU.

Por eso. la Casa Rosada sigue analizando y dictando medidas tendientes a mantener la actividad económica, el empleo y el consumo pero continúan las amenazas de despidos en algunas empresas, especialmente del sector metalúrgico como Siderar que mereció la intervención del Ministerio de Trabajo.

También el problema de la sequía está provocando gran inconveniente en varias provincias agropecuarias del país. Frente a este caso en particular, Cristina había anunciado el miércoles que se fortalecerá la ayuda a productores pequeños para proveerlos de forrajes para sus ganados, aunque las entidades rurales quieren que se declare la emergencia a nivel nacional.

Además de las repercusiones que tendrá la crisis en el nivel de recaudación impositiva, el Gobierno tiene este año que enfrentar obligaciones de deuda pública por 6.400 millones de dólares y resolver la situación de los bonistas que no aceptaron el canje.

Los denominados "holdouts" lograron esta semana un fallo favorable del juez neoyorquino Thomas Griesa por el juicio millonario iniciado a la Argentina por el default del 2001 y que asciende a 2.200 millones de dólares.

Hubo versiones esta semana de que el Gobierno podría recurrir a reservas del Banco Central, a través de un mecanismo para tomar préstamos de la entidad monetaria, para hacer frente a los vencimientos de deuda de este año.

También se indicó desde las esferas gubernamentales que se seguirá adelante con el canje de los bonos llamados "préstamos garantizados", a pesar del fallo del juez Griesa.

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