Cristina podría reducir a la mitad las retenciones al vino

Si se concreta, bodegueros dejarían de tributar 20 millones de dólares por año. Sólo falta el sí de Cristina, quien evalúa el costo fiscal.
Los bodegueros quieren subirse a los beneficios que ya consiguió el sector agropecuario a través de una reducción a la mitad de las retenciones a las exportaciones. En este sentido, la intención de los empresarios vitivinícolas es conseguir una rebaja de 50 por ciento del tributo sobre los vinos envasados y a granel que se exportan. De lograrse la medida, que ya estaría a la firma de Cristina Kirchner, el sector dejaría de aportar al Estado unos 20 millones de dólares, teniendo en cuenta el volumen exportado en los últimos tiempos. Una cifra muy interesante, puesto que el sector goza de beneficios de Tasa 0 y otros instrumentos de fomento que surgieron para impulsar la actividad.

La necesidad de lograr esta reducción está atada a la proximidad de la cosecha. Así, los industriales del vino quieren sellar el acuerdo antes de levantar el primer racimo de uva. Esto sería así porque hasta fines de enero o principios de febrero se podría cerrar el acuerdo, aunque en ámbitos oficiales dicen que es inminente.

La intención que surgió de los empresarios tiene el apoyo absoluto del Gobierno provincial. Además, desde el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) ven con buenos ojos la medida que se gestó en el ámbito privado y que fue elevada a la Secretaría de Agricultura, a cargo de Carlos Cheppi.

“Está en etapa de revisión del costo fiscal, pero tiene el visto bueno de todas las áreas”, respondió un funcionario de la cartera nacional a uno local, ayer en Capital Federal.

El acuerdo, que significará una disminución fiscal importante para el Estado nacional, ya que el sector es uno de los que más aporta, no está sellado aún porque faltan los últimos retoques. Esta medida no impacta en las arcas provinciales, dado que los tributos son de origen nacional.

el panorama. Actualmente las exportaciones de vino tienen una retención de 5 por ciento y lo que se pretende es incorporarlo en un paquete de medidas que Cristina Kirchner prepara para los productos industrializados y que se revelaría en los próximos días. Si eso se logra, pasarían a estar gravados con 2,5 por ciento. Así, quedarían al mismo nivel que los cítricos, las frutas frescas y el ajo.

Si se logra este beneficio, el vino se sumaría a la reducción del gravamen que consiguieron el mosto y también las uvas frescas, además de frutas y hortalizas, a través de la decisión del Gobierno nacional anunciada el lunes y por la cual los sectores beneficiados dejarían de aportar unos 55 millones de pesos el año que viene, según calculó el ministro de Producción mendocino, Guillermo Migliozi, en base a datos de lo exportado en el 2007.

Guillermo García, titular del Instituto Nacional de Vitivinicultura, calculó que sobre los casi 800 millones de dólares que se exportaron en el 2008, se pagaron unos 40 millones de dólares en concepto de retenciones, por lo que el sector dejaría de aportar unos 20 millones de dólares (68 millones de pesos). Esto es en concepto de vinos fraccionados que se comercializan a 3,31 pesos el litro o a granel, que cotizan a 0,46 en el mercado internacional. Así se ahorrarían unos 3.500.750 en la reducción de la retención por el vino a granel, unos 10.740.950 por el envasado o fraccionado y unos 4.869.000 de dólares por el mosto. A través de este último concepto, Migliozi había calculado ayer que la industria vitivinícola no pagaría por retenciones unos 25 millones de pesos.

cuentas. Los números de la recaudación para el 2009 no son demasiado alentadores, y todas las medidas de fomento anunciadas por el Gobierno nacional tendrán su costo fiscal, por eso el largo análisis de cada beneficio.

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