De Cristina para Lole y Binner: "Hubo récord de fondos para Santa Fe"

De Cristina para Lole y Binner:
Así, respondió a las críticas de estos dos dirigentes por la coparticipación.
Lejos de aprobar el reclamo de "federalismo" lanzado por Carlos Reutemann al romper con el oficialismo, y de reconocer las demandas de Hermes Binner para obtener más fondos de la Nación, Cristina Kirchner jugó ayer una carta fuerte en su visita a Rosario, intentando desautorizar a los dos actores más fuertes que ofrece el tablero político santafesino. Aunque evitó referencias personales, la sola mención de "un récord de fondos de coparticipación para Santa Fe, con más de $ 4.600 millones de transferencia automática", sonó como una reprimenda a Binner, quien la observaba a pocos metros con gesto adusto.

Como adelantó Clarín, el gobernador socialista evalúa por estos días demandar al Estado nacional por deudas de la coparticipación que ascenderían a $ 4 mil millones. En caso de no recibir respuestas en los próximos 30 días, se iniciará la acción ante la Corte.

"Miraba lo que era la coparticipación de Santa Fe, allá por 2002, y apenas superaba los 800 millones. Nunca podía perforar los mil millones", recordó la Presidente antes de destacar el "récord".

Cristina habló además de otras transferencias automáticas "que no dependen del humor del presidente o de la presidenta, sino que se transfieren porque así corresponde", que le permitieron a Santa Fe recibir 6.100 millones en 2008. "Prácticamente más de la mitad del presupuesto del año de la provincia", graficó la mandataria.

El tiro por elevación también le apuntaba a Reutemann, quien la semana pasada, al renunciar al bloque K, cuestionó el reparto que el Gobierno hace de los fondos. El senador advirtió entonces que planteará reparos cuando se aborden temas como "coparticipación, impuesto al cheque o cuestiones donde la provincia no recibe lo que tendría que recibir".

La mención de los números buscó exhibir, ante unos 2 mil manifestantes que participaron de un acto en el que se entregaron viviendas, los aportes del Gobierno en uno de los distritos que asoma como más complejo para el oficialismo en las legislativas de octubre. Pero los mensajes indirectos Binner y Lole no fueron las únicas jugadas políticas de Cristina ayer en Rosario. En el palco, junto a los ministros Julio De Vido y Florencio Randazzo, sentó al también santafesino Agustín Rossi. El gesto puede leerse como una muestra de respaldo hacia el jefe de Diputados K, a quien muchos busca correr de la disputa electoral en Santa Fe para acordar con Reutemann.

En un discurso en el que volvió a fustigar las recetas económicas foráneas y a rescatar el modelo instaurado en 2003, la Presidenta pareció criticar a la dirigencia del campo al criticar las "sociedades duales, donde un puñado de poderosos concentra todos los beneficios y se queda con toda la renta".

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