Cristina K, Madres de Plaza de Mayo y la jueza Argibay se diferenciaron de Scioli

En medio de la gran polémica que genera el debate en la opinión pública sobre la baja de la edad de imputabilidad de los menores, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner confrontó su posición con la que viene enarbolando el gobernador bonaerense Daniel Scioli a favor de esa iniciativa, en medio de las presiones de una buena parte de la sociedad frente al auge de la ola delictiva.
Pero la jefa de Estado, además de tomar distancia del mandatario bonaerense, disparó fuertes críticas para el accionar de la justicia, a la que le reclamó que utilice las herramientas con que cuenta para evitar las excarcelaciones y liberación de detenidos.

En Pilar, en la Universidad de El Salvador y en el marco del acto de inauguración del Centro de Rehabilitación Terapéutico Educativo Municipal, la jefa de Estado afirmó que “la inseguridad es un tema que nos conmueve a todos", pero advirtió que “no se combate con leyes más terribles y más duras".

A su vez, efectuó un virtual “tirón de orejas” a la justicia, de la que reclamó “un accionar diferente porque tiene "los instrumentos legales para hacerlo”.

Pidió disculpas por esa intromisión de un Poder (Ejecutivo) sobre otro (Judicial) pero criticó que “muchas veces la policía detiene, trabaja, detiene, y la justicia libera, libera y libera”.

La jefa de Estado recordó pero, sobre todo, remarcó que "los jueces tienen los instrumentos para denegar libertades, denegar excarcelaciones".

Con estas expresiones, la mandataria asestó esos dos tiros aludidos. Uno, directo al corazón de la justicia; y, el otro, “por elevación” al corazón del pensamiento de un Scioli presionado por las distintas marchas de reclamo por seguridad efectuadas 48 horas atrás por habitantes de San Isidro y hace 24 horas en La Plata, frente a la ola de asaltos y crímenes que azotan al Conurbano y a la ciudad capital bonaerense.

Al mismo tiempo que la Presidenta fijaba su posición respecto de este polémico tema de la baja de la edad de imputabilidad de los menores, la Asociación de Madres de Plaza de Mayo que preside Hebe de Bonafini remitía a Agencia NOVA una nota de opinión por la cual esa entidad expresa su rechazo a la propuesta, a la vez que permitió conocer expresiones de la jueza Carmen Argibay al respecto.

“Celebramos las palabras de la jueza de la Corte Suprema de Justicia, Carmen Argibay, quien en el XV Encuentro Nacional de Mujeres Juezas reclamó ayuda para los niños "de manera que no signifique torturarlos, encerrarlos, maltratarlos, tratarlos como a animales".

“La gente que habla de bajar la edad de imputabilidad y dice que ahora todo es culpa de los menores, creerán que los menores cayeron de Marte. Si esos menores están en esa situación, nosotros somos responsables", aseguró Argibay en ese encuentro.

Las Madres remarcan: “Hacemos nuestras las palabras de la magistrada y, como siempre, seguiremos luchando por todos los niños del mundo que sufren, porque ellos también son nuestros hijos”.

A su vez, Cristina Fernández de Kirchner resaltó, también en Pilar, que este tema "nos conmueve a todos", para diferenciarse del gobernador de la provincia, Daniel Scioli -también presente en el acto de la Universidad de El Salvador, en Pilar-, quien impulsa bajar la edad de imputabilidad de los menores acusados de crímenes.

En el mismo sentido, Cristina Fernández de Kirchner reclamó a los jueces "ejercitar" las herramientas que les dan las leyes para "defender a la comunidad, defender a los ciudadanos".

"En el aspecto nacional hemos dado mucho equipamiento a las fuerzas de seguridad para contribuir al valor seguridad -explicó la Presidenta-, pero es necesario también que el otro poder, la justicia, ponga lo suyo para seguir construyendo la seguridad de todos los argentinos y todos los bonaerenses".

Según la Presidenta, "salud, educación y seguridad constituyen los tres pilares básicos de la sociedad", y en este marco advirtió que "nadie tiene que hacerse el distraído".

Es que tampoco los gobiernos nacional y bonaerense debieran hacerse los distraídos, porque la raíz de esta problemática hay que buscarla en los altos índices de marginalidad y pobreza que existen en una Argentina en la que hay cuentas pendientes, aún pese a que la realidad social, como dicen Néstor y Cristina Fernández de Kirchner, haya mejorado sustancialmente del panorama de exclusión, pobreza y altos niveles de desocupación que existían tras la debacle de diciembre del 2001 y enero del 2002.

Esa realidad de marginalidad social está a la vista, pero un buen porcentaje subyace oculto porque se falsean desde el INDEC los datos estadísticos que tienen que ver con la pobreza, la exclusión, desocupación, subocupación y con los índices de inflación.

En esa falta de oportunidades de millones de argentinos está la raíz del flagelo del auge de los niveles del delito y los crímenes que, cada vez más, tienen como protagonistas a menores de edad. (www.agencianova.com)

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