Cristina llegó a El Salvador y tiene una cita obligada con Zapatero

Será en la reunión privada de los presidentes. AFJP y Aerolíneas, los temas.Por: Leonardo Mindez
Cristina Kirchner arribó ayer a esta capital para participar de la Cumbre Iberoamericana con una misión fundamental que ya es costumbre en los años kirchneristas: tranquilizar a José Luis Rodríguez Zapatero y garantizarle, una vez más, que las inversiones españolas en la Argentina no corren peligro.

La Presidenta no llegó a tiempo para el acto de apertura y se estimaba que tampoco para la cena de gala. De todas formas, altas fuentes de la Cancillería anticiparon a Clarín que el ámbito más propicio para que Cristina y Zapatero hagan un aparte será durante la reunión privada que todos los presidentes mantendrán esta tarde.

La semana pasada se volvió a encender la alarma en La Moncloa cuando llegó desde Buenos Aires la noticia de la reestatización de las jubilaciones. Ese día, la Bolsa madrileña --que venía muy golpeada-- se derrumbó en medio de rumores de que el paso siguiente sería la nacionalización de los activos de REPSOL en Argentina y luego la expropiación de Aerolíneas.

En un intento por calmar las aguas, Julio de Vido hizo una visita de urgencia a los directivos de la petrolera española para tranquilizarlos sobre la continuidad de sus negocios. Menos contundente fue el gesto del secretario de Transporte, Ricardo Jaime, quien dijo que el Estado sigue negociando la compra de Aerolíneas y que "por ahora" no hay planes de expropiar.

Cristina había conversado con Zapatero sobre la actualidad económica argentina y las inversiones españolas en el país hace apenas un mes, durante la Asamblea General de la ONU en Nueva York. Pero tras las últimas noticias, desde Madrid sugirieron un nuevo encuentro en El Salvador en el que el jefe de Gobierno español transmitiría las inquietudes del empresariado ibérico.

Con todo, una noticia infausta jugó aquí a favor de Argentina. El titular de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) y uno de los dueños de Marsans, Gerardo Díaz Ferrán, tuvo que regresar a su país apenas puso pie en esta ciudad y se enteró del fallecimiento de su antecesor en la CEOE, José María Cuevas. Se evitó el incordio para la delegación nacional de que Díaz Ferrán repitiera aquí sus palabras de hace unos días, cuando sostuvo que el gobierno argentino lo estaba "echando a garrotazos" de Aerolíneas Argentinas.

El lema oficial de este 18 encuentro de jefes de América latina y la península ibérica, "juventud y desarrollo", quedó barrido por el maremoto económico que azota al planeta.

El propio secretario general iberoamericano, el ex titular del BID Enrique Iglesias, sugirió ayer en la reunión de cancilleres que "la búsqueda de una respuesta común ante la crisis financiera internacional" sea un tema central en el plenario de los presidentes de hoy.

Y el canciller argentino, Jorge Taiana, sugirió que se utilice como base para las discusiones el documento que se suscribió en la reunión del Mercosur de principio de semana, donde se acordó vigilar los flujos comerciales y promover la integración de los sistemas financieros regionales. La expectativa de máxima es alcanzar una posición unificada para que sea llevada a la reunión del G-20 en Washington.

Taiana y el subsecretario de Política latinoamericana, Agustín Colombo Sierra, también aprovecharon sus horas aquí para pulir los detalles de otros dos encuentros que la Cancillería considera muy importantes antes de fin de año: la visita del presidente mexicano, Felipe Calderón, a fin de noviembre. Y el encuentro patagónico entre Cristina y la chilena Michelle Bachelet, en diciembre, para rememorar los 30 años de la guerra que no fue entre ambos países.

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