Cristina llamó a sacar del atraso a Córdoba

En Río Tercero, dejó al desnudo una vez más su mala relación con el gobernador Schiaretti, aunque nunca lo nombró. Video.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner coronó su breve visita de ayer a Río Tercero con un discurso de alto contenido político que, no por casualidad, tuvo a Córdoba como foco central. No se trató de alusiones elogiosas, sino todo lo contrario. "Tenemos que volver a reconstruir Córdoba", afirmó la mandataria, en una muestra acabada de su pésima relación con la gestión del gobernador Juan Schiaretti y dejando sentado que, a su juicio, la provincia ha perdido terreno en varios rubros.

"Esta es una provincia que generó los trabajadores más calificados y la industria automotriz más calificada en América latina; una Córdoba que hizo de su Universidad uno de los centros de estudios de mayor prestigio de todo el continente", sostuvo la Presidenta antes de lanzar aquella frase volcánica.

No sólo dijo que hay que "reconstruir" Córdoba, sino que reclamó "coraje" para hacerlo.

La lluvia les complicó los planes a los organizadores de la convocatoria, que se desarrolló en el interior de la Fábrica Militar riotercerense. Originalmente, el escenario estaba preparado para que la Presidenta hablara desde un predio abierto, pero se tuvo que trasladar todo a un inmenso galpón que sirve de taller para la reparación de vagones y produce insumos que son derivados a las minas de Yacimientos Carboníferos Fiscales en Río Turbio, Santa Cruz.

Allí se apiñaron unas 1.500 personas, la mayoría vecinos de Río Tercero y militantes kirchneristas trasladados desde la Capital en colectivos fletados.

Cristina comenzó su mensaje dando cuenta de que venía a Río Tercero a cumplir con una "reparación histórica" para los damnificados por la tragedia de 1995 en la planta militar. Acto seguido, ratificó el envío al Congreso de un proyecto del ley tendiente a fijar los montos de las indemnizaciones a las víctimas.

No demoró en cambiar de tema para enfrascarse en la pelea política, con Schiaretti ausente con aviso.

Postergada. Se despachó, incluso, con "otro acto de reparación", que no debe haber sonado muy bien a los oídos de los schiarettistas.

"Nos comprometemos a continuar el trabajo de poner en marcha este verdadero bastión de la Córdoba industrial". Otra vez el estallido de la concurrencia que envalentonó a la Presidenta para seguir pegando.

Dijo que al recuperar la Fábrica Militar de Río Tercero no sólo se sacaron "las telarañas" de sus talleres, sino "las de algunas mentes que pensaban que la Argentina debía ser algo diferente de un país industrial, pujante".

Desde muy cerca escuchaban y aplaudían el discurso el candidato a senador por el Frente para la Victoria Eduardo Accastello y el intendente de Córdoba Daniel Giacomino, entre otras espadas K, como el secretario de Transporte Ricardo Jaime y la diputada nacional Patricia Vaca Narvaja.

"Vengo a convocar a todos para una gesta que nos llevará a recuperar nuestra mejores tradiciones, que siempre estuvieron vinculadas con la producción y el trabajo", enfatizó Cristina Kirchner; y volvió a la carga: "Esta Córdoba tiene una trayectoria histórica cultural e industrial y no debe claudicar".

La lluvia y el frío complicaron la asistencia de más gente (los organizadores esperaban que fueran unas cinco mil personas). En tanto, una protesta de productores agropecuarios pasó inadvertida para la comitiva presidencial. Mientras se fogoneaba un tractorazo, una delegación de los chacareros alcanzó a entregar un petitorio a Carlos López, funcionario del Ministerio de Planificación Federal.

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