Cristina Kirchner sufrió el mal de números: más cortes, cacerolazos y delitos

Termina el 2008 marcado por la mayor cantidad de cortes de ruta de los últimos 25 años. La Presidenta perdió el 20% de su poder en el Congreso y tiene una imagen pública en picada.Los números de Cristina Fernández de Kirchner cierran.
No se trata de los índices relevados por el Instituto de Estadística y Censos (INDEC), la inflación anual o de los porcentajes de aumento a las retenciones de la soja. Las cuentas de la gestión CFK equivalen a conflicto, en un primer año de gestión mucho más complicado que el que la Casa Rosada había previsto.

La Presidenta padeció los 12 meses con mayor conflictividad en las rutas en los últimos 25 años, con un total de 5.607 cortes de caminos en todo el país. Fue una variable signada por la crisis política entre el Gobierno y el sector agropecuario, que generó el 70 por ciento de los bloqueos de rutas y vías públicas, según un informe

de la consultora Centro de Estudios para la Nueva Mayoría.

El regreso de los cacerolazos fue otro episodio de conflictividad que no se producía desde la crisis de 2001. Nuevamente, se desencadenaron como consecuencia de una medida económica y terminó con la renuncia de una de las promesas del oficialismo, el ex ministro de Economía, Martín Lousteau.

El índice de hechos delictivos, relevado por consultoras especializadas, advierte que “en octubre de 2008 se registraron 139.300 delitos en todo el país, casi 24 mil más que en diciembre de 2007”, incluyendo homicidios dolosos, robos en viviendas y negocios, violaciones, secuestros y arrebatos.

Giras, viajes y encuentros. Fue también un período de intensa actividad internacional para la mandataria, en especial en la región latinoamericana, donde profundizó los encuentros y acuerdos bilaterales, y los reclamos y posterior liberación de la ex candidata presidencial de Colombia Ingrid Betancourt, en manos de las FARC.

Durante el año, Cristina mantuvo 101 reuniones con distintos sectores y privilegió los encuentros a puertas cerradas con el empresariado. Dedicó el doble de citas a empresarios que a gobernadores y se reunió con más artistas que sindicalistas.

Cristina recorrió casi todo el país. El Chaco, donde gobierna Jorge Capitanich, uno de los dirigentes que se mantuvo más cerca del matrimonio presidencial durante el conflicto con el campo, fue la provincia más agraciada con la presencia de la Presidenta: tres veces estuvo en la provincia del norte. San Luis, territorio dominado por los hermanos Rodríguez Saá, fervientes enemigos políticos de los Kirchner, fue la única provincia obviada en los viajes de Cristina.

Pérdidas y ganancias. La imagen positiva de la Presidenta pasó del 56,5 al 29,5 por ciento entre enero y diciembre de este año. Su pico de peor imagen fue en agosto, luego del conflicto del campo –el más largo del año ya que absorbió 129 días–, con un

48,2 por ciento de imagen

negativa.

El kirchnerismo lamenta sin lugar a dudas su mayor pérdida del año: a lo largo de 2008 dejó de contar con más del 20% de los integrantes en sus filas de las cámaras de Diputados y de Senadores.

El Gobierno creó dos carteras clave en el área económica, restando protagonismo al Ministerio de Economía y privilegiando la acción de órganos más concentrados del Poder Ejecutivo: la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA), donde ubicó a otro incondicional del núcleo duro de los K, Ricardo Echegaray; y la Secretaría de Producción, donde CFK nombró a Débora Giorgi.

Además de la Resolución 125 y de la suba del 46 por ciento de las retenciones móviles a la soja, los números más polémicos de la gestión de Cristina recayeron en los índices de inflación. Mientras que el INDEC intervenido por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, señaló un 8,7 por ciento de inflación anual, la consultora económica FIEL informó que el Indice de Precios al Consumidor asciende al 23 por ciento anual. A pesar de eso, el salario mínimo, vital y móvil, acordado en el Consejo del Salario, creció sólo 260 pesos. Según el Gobierno, el precio de la canasta básica aumentó sólo 17,58 pesos en un año. Según los datos oficiales, el producto bruto interno (PBI) registró una suba de 72.915 millones de pesos.

Para la nueva etapa que inauguró la crisis financiera internacional, los números de la discordia prometen ser los índices de desempleo. Mientras que las cifras oficiales mantendrán los números para abajo –para el tercer trimestre de 2008 fue del 7,8 por ciento–, los relevamientos sindicales y privados superarían por lejos los porcentajes del Gobierno.

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