Cristina Kirchner apunta a "los ricos"

Dice que la pobreza responde a la inequidad y pidió exponer a los que más tienen; lanzó un plan de inclusión por $ 1500 millones
En medio de los debates por los índices de la pobreza, el Gobierno lanzó ayer un megaplan para intentar resistir el avance de la crisis y frenar la caída en la generación de empleo: un programa millonario para la creación masiva de cooperativas sociales, con las cuales pretende generar 100.000 puestos de trabajo.

Rodeada de intendentes, piqueteros y la mayoría de los ministros del gabinete nacional, la presidenta Cristina Kirchner encabezó el anuncio en la Casa Rosada. Y aprovechó el discurso, transmitido por cadena nacional, para defender, una por una, las políticas de ayuda social oficial, relativizar las cifras sobre la pobreza y cuestionar a quienes "quieren hacer un padrón de pobres" de la Argentina.

Volvió entonces a una línea argumental de la época del conflicto con el campo, al plantear la dicotomía entre pobres y ricos. "En lugar de andar haciendo padrones de los pobres, porqué no hacer un padrón de los ricos para ver cuál es la brecha real entre los que más y menos tienen." Incluso, se quejó de que los datos de las planillas de la AFIP sean secretos: "Siempre nos exigen publicidad sobre los pobres y secreto sobre los ricos".

Como adelantó anteayer LA NACION, el Gobierno prevé una inversión total de $ 9000 millones para todo el país. En la primera etapa -hasta fin de año- destinará 1500 millones, exclusivamente, al conurbano.

Con esos fondos fortalecerá y creará cooperativas. Tendrán hasta 70 personas y estarán dedicadas a obras de infraestructura básica en barrios pobres. El Gobierno quiere integrar a desocupados que se dediquen a actividades diversas: desde la construcción de cloacas y pavimentos hasta el mejoramiento de viviendas y plazas.

El Estado pagará los materiales, sostendrá la estructura cooperativista y abonará los sueldos (1400 pesos por trabajador) a través de cuentas individuales en el Banco Nación. Una suerte de ayuda social con contraprestación, con la cual la Casa Rosada quiere integrar desocupados al mercado formal de trabajo.

En el Gobierno ahora lo admiten: la crisis está afectando a los sectores más vulnerables de la economía. Y sostienen que el programa es el reconocimiento público de ese problema, pero sin caer en la demanda opositora de la universalización de los planes sociales, una opción que el Gobierno no quiere atender porque considera alto su costo fiscal.

La Presidenta ayer hizo explícita esa oposición ("Hay que tener un abordaje serio", se quejó) y se preocupó, además, de defender la política social que desplegó el kirchnerismo en los últimos seis años.

Inequidad social

"El problema no es la pobreza, es la inequidad social", dijo entonces, al retomar la queja sobre la mala distribución del ingreso.

Fue el final del discurso, cuando la Presidenta decidió improvisar una solapada respuesta al Papa, que la semana pasada había pedido combatir el "escándalo de la pobreza", y también al obispo Jorge Casaretto, que sostiene que el índice de pobres es del 40%. "No vamos a discutir si el porcentaje es 15, 20 o 30. El conteo de pobres es una falta de respeto hacia los sectores más vulnerables", cuestionó. La réplica también era una defensa implícita al Indec, cuya última medición de pobreza fue del 15,3.

Abajo la escuchaban los piqueteros y los intendentes. Todos pretenden acceder a los beneficios del anuncio de forma inmediata. En estos días, el Gobierno intentó tranquilizar a más de uno. A los caciques les aseguró que administrarán los materiales de las cooperativas. Y a los piqueteros les prometió lugares especiales. Anoche, corrió rumor de que el diputado Dante Dovena, que termina su mandato el 10 de diciembre, iba el articulador del plan.

La versión, desmentida sólo a última hora, no cayó bien entre los jefes territoriales, que ayer contestaban con reclamos y dudas. "El programa no es fácil de aplicar", se quejó uno. "Esto no es trabajo genuino", decía otro. "¿Quién va a decidir cómo se eligen los beneficiarios?", preguntaron varios. La sola posibilidad de que les recorten el poder ya los había puesto a la defensiva.

Detalles del plan

* Cooperativas sociales: el proyecto del Gobierno consiste en crear 100.000 empleos por medio de cooperativas sociales. Cada una de esas entidades estará integrada entre 50 y 70 personas. Deberá inscribirse en el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social.

* Inversión pública: se estima que se destinarán de manera inicial 1500 millones de pesos para brindar trabajo a personas desocupadas en zonas de alta vulnerabilidad social del conurbano bonaerense. El plan estará auditado por la Universidad Tecnológica Nacional (UTN).

* Infraestructura: básicamente, los nuevos puestos de trabajo tendrán como objetivo la realización de obras de infraestructura de pequeña y mediana envergadura como tendidos de redes de agua potable, cloacas, construcción de veredas, desagües pluviales, iluminación, mejoras y mantenimiento de plazas, ampliación de escuelas, comedores escolares, centros de salud y viviendas.

* Sueldos por productividad: se explicó que los nuevos salarios se fijarán de acuerdo con la productividad. Los beneficiarios de este plan de empleo serán monotributistas y percibirán sus ingresos por medio de tarjetas bancarias personales.

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