Cristina, en la intimidad de su despacho

Cristina, en la intimidad de su despacho
En una entrevista que la Presidenta concedió al programa de Soledad Silveyra, reconoció que le gusta "arreglarse" porque "representa a la República Argentina"; desestimó las versiones que indican que hay "doble comando" en su Gobierno
En una de las pocas entrevistas que Cristina Kirchner dio a la televisión, anoche se la vio distendida en un reportaje para el programa Un tiempo después, que en Telefé, conduce Soledad Silveyra.

Cristina comenzó su relato comentando "un día típico" de su vida, y aclaró: "Yo no hago campaña porque no soy candidata".

Ante la pregunta de Silveyra sobre su preocupación por la imagen, que suele acaparar críticas, la Presidenta respondió: "Cuando salgo en actividades oficiales me arreglo, no sólo porque siempre me arreglé, sino porque represento a la República Argentina". Y agregó que, mientras a su esposo, el ex presidente Néstor Kirchner, le criticaban su desprolijidad, a ella le reprochan lo contrario.

"La crítica esconde otras cosas que queda feas decirlas. Como decir que me importan los derechos humanos. A veces dar lugar a la verdadera razón de la crítica no es lo políticamente correcto", expresó en su despacho en la Casa Rosada.

La misma razón encontró para responder sobre un posible "doble comando" en su gobierno. "A veces pienso que no debería hablar más con Kirchner, o no dirigirle más la palabra", dijo en tono de broma.

En cuanto a su juventud, a través de una foto en la que aparece a los 20 años - Silveyra se sorprendió por el parecido entre ambas- la mandataria recordó: "No soñábamos en esa época las cosas que soñaban las demás. No éramos Susanita, éramos Mafalda", manifestó la Presidenta, quien en aquellos años militaba en La Plata en la Juventud Universitaria Peronista, junto con Néstor Kirchner. Y aclaró que, a pesar de sus intereses sociales, no pensaba en ser presidenta "ni en los más remotos sueños".

Un rato más tarde, la jefa de Estado expresó que el momento que más la "shockeó" no fue cuando asumió como Presidenta, sino sus primeros meses en la quinta de Olivos en su rol de Primera Dama. "El gran cambio para mi fue ése, tal vez porque pensé que a lo mejor Néstor nunca iba a ser presidente". Sin embargo, después aclaró que cuando su esposo quedó segundo en la primera vuelta de los comicios de 2003, notó que su marido iba a gobernar el país. "El fue presidente porque hubo un 2001 en el país, é, como presidente, es hijo de esa crisis", enfatizó.

"¿Va a volver a ser presidenta?", disparó Silveyra, más tarde. A lo que Cristina Kirchner respondió que "faltan 20 millones de años, siglos" para 2011.

Otras críticas que la Presidenta aprovechó para responder fueron aquellas que apuntan a la falta de debate en su gestión. "El gobierno no debate, el gobierno gobierna. El debate es el en Parlamento", explicó.

Respecto al conflicto con el campo, la jefa de Estado remarcó: "Si uno mira los números de 2008, no hubo una crisis económica sino una discusión política, que tiene que ver con la distribución del ingreso. Son dos modelos de país".

Definiciones. Ante la propuesta de Soledad Silveyra sobre definir a Julio Cobos, la mandataria sólo contestó: "Es el vicepresidente". Además, sobre la votación en el Senado que lo tuvo de protagonista el año pasado, Cristina Kirchner opinó que fue algo que "ya pasó". "La historia juzgará lo que ha hecho cada uno", agregó.

Al peronismo también le dio su significado. "El peronismo tiene mucho compromiso con la historia del país y con lo que fue, un gran reparador social. Es una experiencia histórica que todavía no fue superada. Representa las corrientes de una sociedad y las expresa en su totalidad". En ese sentido, sostuvo que representa la "dualidad de los argentinos", y se puede ver porque "es capaz de producir seres como Eva Peron y al mismo tiempo seres como [José] López Rega".

Familia. En el momento en que Silveyra preguntó sobre la vida privada del matrimonio Kirchner, la Presidenta manifestó: "Somos un matrimonio como cualquier otro; nos gusta estar mucho en familia y con amigos".

También contó que ninguno de sus dos hijos, Máximo y Florencia, son mediáticos. A continuación, habló de la generación "posmoderna" a la que pertenece su hija adolescente. "Los chicos tienen tendencia a comer en su cuarto, al lado de la computadora. Hubo peleas muy fuertes por eso, terribles. Incluso, hice cortar el sector de comunicación de Olivos", comentó.

A las mujeres. Finalmente, la actriz le pidió a Cristina Kirchner que concluyera con un mensaje hacia las mujeres. "La lucha será muy larga. En esta mujer que está sentada en el sillón de Rivadavia está representado el avance que ha tenido la mujer en las últimas décadas. Y a esas mujeres que tienen que hacerse cargo del hogar y que la pelearon siempre, mi respeto, mi admiración y mi compromiso para seguir trabajando por esto que estamos haciendo", finalizó.

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