Cristina intenta quebrar el frente empresario con una cena en Olivos

Invitó a algunos de los empresarios más importantes. Presión por inversiones.
Julio De Vido se ocupó en las últimas horas de telefonear a uno por uno. Y Oscar Parrilli, secretario General de la presidencia, de reforzar las invitaciones. Ya son cerca de 40 importantes empresarios los que fueron convocados el próximo martes a cenar con la Presidenta en Olivos. ¿El objetivo? "Romper el aislamiento con el establishment, meter una cuña en las entidades empresarias y presionar por mayores inversiones", se sinceraron ante Clarín cerca del ministro de Planificación.

Salvo unos pocos, en esa lista no están los que suelen frecuentar la Casa Rosada. De allí, que a varios les haya llamado la atención esta iniciativa, justo cuando la relación con el Gobierno está deteriorada.

Por citar un ejemplo, este año la Casa Rosada no envió a ningún representante a la Conferencia de la Unión Industrial, cuando antes asistía el gabinete en pleno.

Por lo que este diario pudo averiguar hablaron con Luis Pagani, el dueño de Arcor, con Techint, con Alfredo Coto, de la cadena de supermercados homónima, con Carlos Miguens, fuerte en el negocio de la energía, con Gutavo Grobocopatel, uno de los mayores productores agropecuarios, con Eduardo Elsztain, dueño de la mayoría de los shoppings y con Aldo Roggio, de la constructora del mismo nombre y a cargo de la concesión de los subtes.

Todos ellos son socios de la Asociación Empresaria Argentina, que el último miércoles eligió nuevo presidente.

Hace rato que el Gobierno se esfuerza por quebrar el frente empresario. Lo intentó antes con el campo. Y esta semana lanzó en la sede de los industriales metalúrgicos un instituto que provoca fisuras en la UIA. Ayer, la mayoría de los empresarios expresaba una evidente incomodidad, dado que no pueden pegar el faltazo a una cena con la Presidenta y a su vez perciben que les será difícil recomponer la relación.

Entre los convocados a Olivos figura también Enrique Eskenazi, con el 15% de YPF y dueño de varios bancos entre ellos el de Santa Cruz, y Marcelo Mindlin, de Pampa Energía, que acaba de debutar en la Bolsa de Nueva York.

De Vido les aclaró que se trataba de un convite a título personal, no a nivel de cámaras empresarias.De allí que en las Asociaciones se multiplicaran las preguntas acerca de asistir o no al encuentro con Cristina. El ministro es el cerebro detrás de esta movida y lo refuerza Parrilli. Según trascendió, la Presidenta reclamará más inversiones. De acuerdo a datos del INDEC la inversión se desmoronó 10% en el tercer trimestre del año, una caída que para los analistas privados oscila entre 15 y 18%.

Es probable que la nómina que se sentará en Olivos a cenar se complete hoy. Hasta anoche, De Vido no había sumado a Cristiano Rattazzi de Fiat. Pero se sabía que algunos incondicionales estaban avisados: Daniel Hadad y hasta Jorge Prim, de Página 12.

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