Cristina empezó a llamar a gobernadores y no figura Schiaretti

Buenos Aires. Como parte del diálogo político con los diferentes sectores iniciado por la Casa Rosada, la presidenta Cristina Fernández recibirá la semana próxima al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, en el inicio de una secuencia que incluirá a todos los gobernadores, aliados y opositores.

Macri se reunirá con la mandataria en la Casa de Gobierno el martes por la tarde tal como lo había anticipado el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández.

La elección de Macri no es casual y apunta a reforzar la entidad que el poder central aspira a darle a la iniciativa del diálogo intersectorial.

Sucede que, tras los comicios legislativos del 28 de junio pasado, el jefe de Gobierno metropolitano –líder del espacio Unión-Pro que logró derrotar a Néstor Kirchner en territorio bonaerense– había reclamado en dos oportunidades y vía carta una audiencia con la Presidenta.

Macri se encontrará cara a cara con la mandataria apenas un día antes que el ministro del Interior, Florencio Randazzo, reciba a los representantes de su fuerza en el marco de la mesa para discutir la postergada reforma política, un espacio que inauguró el Acuerdo Cívico y Social.

Apenas una hora después de recibir a Macri, a las 19, la Presidenta se reunirá con el gobernador Jorge Capitanich (Chaco); mientras que el jueves completará la agenda de la semana con el socialista Hermes Binner (Santa Fe) y Juan Manuel Urtubey (Salta) a las 17 y 18, respectivamente.

Anoche, en la Casa Rosada todavía no existían precisiones sobre cómo y quiénes continuarán la ronda y qué lugar ocupará el mandatario cordobés, Juan Schiaretti, uno de los gobernadores más distanciados de la administración kirchnerista.

Hasta ayer, en la Casa de las Tejas no tenían novedades sobre una eventual convocatoria desde la Rosada. De todos modos, Schiaretti ha dicho que si recibe una invitación de la Presidenta, pedirá que la Nación cumpla con los compromisos contraídos con Córdoba.

"Si se mantiene la discriminación con la provincia, no podemos sentarnos a dialogar", repite el gobernador cada vez que es consultado por una posible apertura del diálogo con el Gobierno nacional.

En el Gobierno dieron por descontado, en cambio, que el temario de las charlas estará centrado en la "situación económica" de las provincias y consideraron como un hecho que la Presidenta estará acompañada por el flamante jefe de Gabinete.

Señalados en el Gobierno como líderes provinciales "aliados" Capitanich y Urtubey llegarán a la reunión con la Presidenta después de haber evaluado públicamente, especialmente el mandatario chaqueño, la apertura al diálogo como una consecuencia necesaria de la derrota electoral.

Más aún, Capitanich se había encargado de poner los contactos Gobierno-provincias al tope de la agenda oficial.

La elección de Binner también encierra toda una señal política. El gobernador de Santa Fe fue de los primeros en aprobar el diálogo cuando muchos dirigentes de la oposición sólo ponían condiciones a los modos de la convocatoria oficial.

Ese gesto estuvo acompañado, además, por su presencia en la jura de los nuevos ministros del Gabinete Nacional, la semana pasada. "Hay un cambio de actitud del Gobierno nacional", refrendó ayer en declaraciones periodísticas.

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