Cristina debió postergar un día su viaje a Rusia

La imprevista muerte del Patriarca ortodoxo obligó a cambiar la agenda presidencial.
Inesperadamente, la presidenta Cristina Kirchner llegará a una Rusia de duelo y un día después de lo previsto. Esto será el martes 9, el mismo día de los funerales del Patriarca Alexis II, cabeza de la Iglesia Ortodoxa, quien murió ayer (Ver pág. 49). La muerte del líder espiritual de los rusos obligó a un cambio de agenda y a alteraciones en el protocolo.

Pese a las modificaciones, siguen en pie los encuentros entre la Presidenta y su par ruso Dimitri Medvedev y también la cita con el hoy primer ministro Vladimir Putin, quien aun fuera del Kremlin sigue siendo el hombre fuerte de la política rusa. La agenda política se concentrará el miércoles 10 y todo indica que la visita de Cristina a San Petersburgo quedará para otra oportunidad.

Después de los anuncios de Olivos, la Presidenta decidió subir a su avión a casi todo el flamante Ministerio de la Producción, en lo que será la primera visita oficial de un presidente argentino a Rusia en una década. La ministra Débora Giorgi, y los secretarios de Industria, Fernando Fraguío, y de Agricultura, Carlos Cheppi, integran la delegación que acompañará a la Presidenta, quien cerrará un encuentro sobre oportunidades de inversiones entre la Argentina y Rusia en el Hotel Metropol, a metros del Teatro Bolshoi. La inclusión de la ministra en la comitiva fue cosa de última hora, como la creación de su Ministerio: Giorgi ni siquiera figura en los programas de actividades. Hasta donde se sabe -poco tratándose de viajes de la Presidenta-, se suman a la delegación el canciller Jorge Taiana y el ministro de Planificación, Julio De Vido.

Quien finalmente no irá a Moscú es un ex presidente. Néstor Kirchner había sido invitado como presidente del Partido Justicialista por el oficialista Partido Rusia Unida. La llegada de la Presidenta será precedida por una delegación de casi un centenar de empresarios. Algunos de ellos: Carlos Bulgheroni, de Bridas: Julio Aranguren, de Molinos; Sergio Einaudi, de Tenaris; Julio Viola, de Bodegas del Fin del Mundo; Juan Carlos Lascurain, presidente de la UIA, y Exequiel Espinosa, presidente de la estatal ENARSA. Eduardo Eurnekian, de Aeropuertos 2000, anoche evaluaba si viajaba o no. Aunque el duelo nacional obligó a dejar de lado el aspecto más público de los encuentros empresarios, las citas privadas se mantienen. Los datos comerciales que acompañan la visita presidencial hablan de una relación en franco ascenso. El comercio bilateral aumentó cuatro veces en los últimos 4 años: de US$ 310 millones intercambiados en 2003 a 1.207 millones en 2007. De esta cifra, 780 millones correspondieron a las exportaciones de nuestro país. La misión es ambiciosa: consolidar a la Argentina como primer socio comercial de Rusia en América latina.

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