Cristina cumplió dos años de Gobierno sin grandes festejos

Cristina cumplió dos años de Gobierno sin grandes festejos
La Presidenta sólo participó de un acto discreto. La renuncia de Albistur alteró la calma.

Cristina Fernández de Kirchner cumple hoy dos años al frente del máximo cargo ejecutivo de la Argentina. Pero a diferencia de su marido, que festejaba religiosamente todos los años en la fecha de su asunción, la Presidenta no hizo anuncios especiales ni planeó ninguna clase de festejo.

Sin embargo, pese a que todos creían que iba a ser un día más de gestión, finalmente un acontecimiento especial tuvo lugar: renunció el secretario de Medios, Enrique "Pepe" Albistur. Aunque no deja de ser un suceso resonante, su salida parecía sellada desde el día que el vocero de Néstor Kirchner, Alfredo Scoccimarro, asumió como subsecretario de Medios en julio pasado.

Nada que festejar. Desde el lejano 10 de diciembre de 2007, cuando recibió el bastón presidencial de las manos de su marido, Cristina -que llegaba al poder con el 46% de los votos- vio como en seis meses se evaporó la popularidad cosechada en más de cuatro años de gestión K. Tras el conflicto con el campo, la imágen de los Kirchner se derrumbó catastróficamente.

Como si fuera poco, esta jornada asumen los legisladores del nuevo Congreso, donde al oficialismo perdió el quórum propio -aunque mantiene su lugar en el Parlamento como la primera minoría (118 diputados propios y afines)-. Para celebrar el debilitamiento K, la Mesa de Enlace convocó a un acto masivo en el Rosedal de Palermo.

Al igual que el 10 de diciembre del año pasado, donde no hubo festejos por el primer aniversario de Gobierno porque la mandataria estaba de viaje en Rusia, hoy no hubo celebraciones. En esta ocasión, sólo presidió un discreto acto en Casa de Gobierno, donde anunció la cesión de terrenos pertenecientes al Organismo de Bienes del Estado (ONABE) al partido de Morón.

Épocas de gloria. Néstor había asumido un 25 de mayo de 2003, ya que Eduardo Duhalde debió adelantar las elecciones por los crímenes de Maximiliano Kosteki y Darío Santillan. El día su llegada a Casa Rosada, entre infinidad de fotógrafos el patagónico salió a la calle a saludar a quienes se habían acercado a Plaza de Mayo, y luego participó del Tedeum en la Catedral porteña.

Desde entonces, Kirchner aprovechó la fecha patria para celebrar el inicio de su mandato. En 2004 participó de nuevo del Tedeum, pero se encontró con las críticas del cardenal Jorge Bergoglio, quien fustigó la "intolerancia" y el "bastardeo de las instituciones". Esa fue la última vez en que los Kirchner celebrarían la fecha patria en la Capital.

Ese año, ante más de 50.000 personas, la jornada finalizó con un festival en Plaza de Mayo, protagonizado por Luis Eduardo Aute, Silvio Rodríguez y Victor Heredia, entre otros artistas. Ese mismo día, Charly García cerró el espectáculo tocando su power versión del Himno Nacional y estrellando su guitarra eléctrica contra el suelo del escenario.

En 2005, el entonces Jefe de Gabinete Alberto Fernández propuso "federalizar" el 25 de mayo. De esta manera, el Gobierno no sólo trasladó los festejos a Santiago del Estero, sino que evitó escuchas las críticas de Bergoglio en la Catedral Metropolitana. Al año siguiente volvieron a Plaza de Mayo para protagonizar la "Plaza del Sí" y así apuntalar la continuidad de la gestión K.

Con la "Concertación Plural" ya formada, en 2007 el festejo se trasladó a Mendoza, como un guiño a Julio Cobos que por entonces era gobernador y luego sería candidato a vicepresidente de Cristina (lo que valió la expulsión "de por vida" de la UCR). Se especula que trasladar a los 50.000 seguidores K de todo el país hacia la provincia cuyana costó unos $5.000.000.

Ya en 2008 hubo menos motivos para festejar. Néstor ya no era Presidente, y el masivo acto del oficialismo en Salta se vio opacado por la convocatoria aún más multitudinaria de la Mesa de Enlace en el Monumento a la Bandera de Rosario. Era el preanuncio de la derrota legislativa que sufrirían el año siguiente.

Sin embargo, luego del duro traspié en las urnas, el gobierno de Cristina Kirchner no se replegó: se asoció con la AFA y creó el "Fútbol para Todos", promulgó la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y anunció la asignación universal por hijo. Además, sacó la reforma política, sancionada la semana pasada, lo que exige a todos los partidos a realizar internas abiertas y simultáneas obligatorias.

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