Cristina no cree en fantasmas opositores

La unificación de todo el arco anti-K en un voto rechazo no alteró los planes. Las cuentas del peronismo dan una aprobación segura
El Congreso se apresta a marchar al ritmo que impone el Gobierno. Ayer por la tarde, pocas horas después de que Cristina Fernández firmara la iniciativa para adelantar las elecciones legislativas nacionales, el proyecto desembarcó en la Cámara de Diputados. El texto con el que el kirchnerismo pretende legitimar la decisión tiene 8 artículos. Dos de ellos son de forma. Además de establecer “por única vez y con carácter excepcional” que las elecciones se realizarán el 28 de junio, el texto está acompañado por un anexo que detalla el cronograma electoral. Aunque la fecha de cierre del padrón electoral está fijada para el 30 de diciembre de 2008, quienes no figuren en él podrán reclamar su incorporación hasta el 29 de abril de 2009.

La fecha marcaría el límite para que Néstor Kirchner figure en los padrones bonaerenses, si es que finalmente el santacruceño elige ser primer candidato a diputado por Buenos Aires. Claro que además de esto tendrá que acreditar dos años de ciudadanía en el distrito, un requisito que según sus asesores tiene cumplido con la residencia en la Quinta de Olivos desde que es presidente. El fin del plazo para el registro de candidatos y la oficialización de listas está fijada para el 9 de mayo.

Con el proyecto ingresado en el Parlamento, el kirchnerismo aceitó todos los mecanismos para conseguir el miércoles el voto favorable de la Cámara baja. Para ello necesitará que hoy la Comisión de Asuntos Constitucionales emita un dictamen favorable y al día siguiente lograr el voto positivo de 129 diputados.

Exultantes, los principales referentes del Frente para la Victoria aseguraban contar con los votos necesarios. El titular de la bancada, Agustín Rossi, aventuró en C5N que sumará 140 votos. Los encargados de sumar apoyos dentro de la bancada repetían que tenían 136 votos. A los 114 diputados que tiene el bloque, después de descontar a Luis Barrionuevo y a Marcelo López Arias, de licencia, le sumaban el acompañamiento de: seis diputados de Santiago del Estero, cinco de la Concertación, tres neuquinos del MPN, más Ariel Basteiro, Vilma Ibarra, Miguel Bonasso, Eduardo Lorenzo Borocotó, Paola Spátola, el misionero Emilio Kakubur y el catamarqueño Eduardo Pastoriza. A esa cuenta se podrían sumar los dos diputados del ARI de Tierra del Fuego que integran el bloque del SI. Los fueguinos se definirían hoy. No se mostraron molestos por votar de manera diferente del resto de sus compañeros de bancada. El interbloque que integra el SI, más el porteño Claudio Lozano, adelantaron que se abstendrían. Al argumentar su voto afirmaron que “hay temas más importantes que discutir”. Sin embargo, Eduardo Macaluse, de ese espacio, adelantó ayer que no darán quórum al oficialismo en caso de que el FPV y sus aliados no lo consigan.

La oposición al proyecto de adelantamiento cosecharía en Diputados el apoyo de la Coalición Cívica, la UCR y el flamante interbloque Federal que reúne a peronistas disidentes, a Felipe Solá, el PRO y Francisco De Narváez.

Al día siguiente el proyecto llegaría a la comisión de Asuntos Constitucionales del Senado. Al recinto de la Cámara alta bajaría a la semana siguiente. Allí comenzarán otra vez las cuentas que desde el jueves pasado desvelan a oficialistas y opositores.

De este modo, el Gobierno dio el primer paso legal para cumplir con su intención de adelantar las elecciones legislativas de este año, mientras la polémica por esta decisión no se apaga.

Alfonsín llamó a resistir “en defensa de la República”

En consonancia con el resto del radicalismo, el ex presidente Raúl Alfonsín rechazó la decisión del gobierno nacional de adelantar las elecciones legislativas para el próximo 28 de junio. “La modificación sin consenso del calendario electoral no contribuye a crear las condiciones para el diálogo”, sostuvo el dirigente radical en un breve comunicado. Señaló la necesidad de llegar a un acuerdo entre los distintos partidos opositores en “defensa de la República”.

Además de cuestionar el adelanto de las elecciones, manifestó que los argentinos “vivimos momentos complejos y de gran incertidumbre” por lo que considera “necesario el diálogo para resolver los preocupantes temas institucionales, sociales y económicos” que “agobian” al país.

En declaraciones a Crítica de la Argentina, Ricardo Alfonsín, hijo del ex jefe de Estado, dijo que “es preciso tratar de modificar el clima de desconfianza” y que “la decisión del Poder Ejecutivo no contribuye a ello”. Además afirmó que tuvo conversaciones “con Gerardo Morales para tratar de generar condiciones para enfrentar lo que sucede” y que también tiene pensado reunirse con Cobos. En ese sentido, Alfonsín (padre) sostuvo: “No se puede demorar más un acuerdo entre las distintas fuerzas políticas y sociales en defensa de la República y de la gobernabilidad, condiciones básicas para defender la producción y el empleo. Como es de público conocimiento, en esta preocupación no me anima ningún interés personal”.

En diálogo con este diario, el vocero del vicepresidente, Julio Paz, aseguró que si bien Cobos no se reunió con el ex mandatario para hablar sobre el adelantamiento de las elecciones, “comparte ciento por ciento los dichos de Alfonsín” y dijo “que sus palabras son muy coincidentes con su opinión”. Morales aseguró que compartía “totalmente” las reflexiones del viejo líder y explicó que “los partidos de la oposición” tienen “un diálogo franco en el ámbito parlamentario”. “El Gobierno debería tomar las palabras de Alfonsín, que no hacen otra cosa que mostrar el lugar donde él está parado.”

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