Cristina no canta bajo la lluvia

Por Jorge Oviedo

Casi no hay economista que no crea que en 2010 no crecerá la economía argentina. La discusión es cuánto lo hará. El Gobierno cree lo mismo. Y calcula que puede volver a tener, gracias al crecimiento, el superávit fiscal que perdió este año.

Las esperanzas se centran en un buen precio sostenido de las materias primas, una relativa debilidad del dólar y? una cosecha récord de soja en el país. Es justamente este último factor el que entra en duda.

El Gobierno piensa seguir gastando para fogonear la actividad e incurrir en déficit, que tapará mientras tanto gastándose las reservas del Banco Central y, eventualmente, consiguiendo préstamos del exterior. Para abril o mayo comenzaría a exportarse la soja y las retenciones taparían el bache.

El clima lo complica todo. En parte de la zona productora se pasó de la sequía a la inundación. En los lugares donde la cosecha se perdió, aunque el tiempo mejore no habrá tiempo de volver a sembrar.

Cuánto de la cosecha se ha perdido aún no se sabe. Dependerá también de cómo siga el tiempo.

Por lo pronto, en las zonas inundadas no se recaudarán impuestos y, además, hay que aumentar el gasto para paliar los daños.

Los Kirchner han hecho un plan para mantenerse en el poder más allá de 2011 y han apostado mucho a la suerte que tuvieron hasta ahora. Por ahora, el principal enemigo de los planes K es la lluvia.

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