Cristina, cada vez más "yuyodependiente"

Por Jorge Oviedo

A pesar del discurso que llamaba a eliminar la "sojización", el gobierno de Cristina Kirchner parece cada vez más dependiente de las grandes cosechas de la oleaginosa. El proyecto de presupuesto 2010 dice que el año próximo los derechos a la exportación representarán $ 43.116,7 millones, es decir el 17% del total de los ingresos tributarios del Estado nacional.

El proyecto muestra varias sorpresas y paradojas:

* Que los números cierren como dice el proyecto depende de un aumento de casi el 35% de los impuestos a la exportación. Con la cosecha de trigo fuertemente afectada por la menor siembra a causa de las políticas del Gobierno y la reducción de producción por la sequía, la mayor parte de ese incremento depende precisamente del "yuyo".

* A pesar de que el discurso oficial habla de hacer un esquema impositivo progresivo, del total de los ingresos tributarios de 2010 para la administración nacional el 77% corresponde a impuestos indirectos, en general, regresivos. Los tributos patrimoniales, progresivos, aportan sólo el 23%

* Los mayores incrementos de recaudación corresponden a los tributos al comercio exterior y al alza de los aportes mensuales en el monotributo impositivo. El promedio de aumento de ingresos previsto es del 18,4%. Ganancias, el tributo que paga más quien más gana, tiene un alza prevista de sólo el 8,4%, el menor de todos. El IVA, que grava los alimentos y hasta los medicamentos crecería más del 11%. Y el monotributo impositivo más del 36%.

* La Argentina tiene un gobierno como mínimo curioso, que dice defender el trabajo argentino colocándole impuestos a las importaciones. Sin embargo, en el presupuesto 2010 espera recaudar cuatro veces más por gravámenes a las exportaciones que por aranceles a las importaciones.

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