Cristina y los caciques del PJ mejor vistos serán los encargados de sumar votos.

Analizan traer a la presidenta para darle el último empujón a la campaña oficial. Deben sumar al menos 20.000 votos.
Aunque todos se esfuerzan por minimizarlos, los números alteran a más de uno en el fin de una reñida campaña electoral. Es que la diferencia entre el oficialismo y la alianza UCR-Confe es mínima y hay que ganar cueste lo que cueste. En este sentido, el jaquismo y el kirchnerismo nacional analizan traer a Cristina a la provincia el miércoles o el jueves, si los números siguen mostrando la necesidad de darle un empujón al justicialismo local.

La estrategia que resuena en el círculo íntimo de Celso Jaque es traer a la presidenta sólo si las cifras siguen mostrando esa pequeña diferencia, y para esto toman los datos revelados por el encuestador sanjuanino Antonio De Tommaso, que marcan una diferencia de 1,7 puntos en la intención de voto. Esto es unos 20.090 que necesita el oficialismo para alcanzar la línea de sufragios que, según el encuestador, obtendrá la alianza entre el partido liderado por Julio Cobos y la UCR. Así, los peronistas analizan que, como Cristina llegaría el miércoles a la noche a San Juan para el jueves cerca de las 10 participar de la inauguración del Hospital de Rawson junto a José Luis Gioja y Celso Jaque, tras el corte de cintas podría volver de visita a Mendoza. A pesar de haber organizado la venida a San Rafael del 28 de mayo, "la necesidad de lograr una derrota de Cobos en su tierra es lo que más obsesiona al kirchnerismo, por eso (Cristina) accederá a venir otra vez", admitió uno de los justicialistas que participa en la estrategia.Según confirmaron los medios sanjuaninos ayer, la jefa de Estado cortará la cinta de la construcción de dos terceras partes del nosocomio, ya que quedará para más adelante el ala sur, que aún no está terminada. El Rawson, que se levanta sobre calle Estados Unidos, al lado de la vieja estructura, tendrá una capacidad de 520 camas y contará con tecnología de punta. Pero en Mendoza no hay ninguna obra grande para inaugurar. En esto trabajará buena parte de hoy y mañana el círculo íntimo del gobernador, en especial el secretario general de la Gobernación, Alejandro Cazabán.ahora, con los intendentes. La encuesta de Antonio De Tommaso obligó a un redireccionamiento de la estrategia que los candidatos oficiales emplearán en la última etapa de la campaña. Es que hay dos datos que surgen de la encuesta y fijarán el trabajo a seguir: que la clase media alta apoyará al Frente de Cobos y los radicales y que los habitantes de los departamentos califican bien a los caciques justicialistas pero no unen esta opinión a los dos candidatos oficiales. Esto es porque, a la hora de evaluar las gestiones municipales, son los justicialistas quienes miden mejor: Alejandro Abrahan de Guaymallén se quedó con 57,8% de imagen positiva en su tierra; Rubén Miranda de Las Heras obtiene 58,9%; Jorge Jiménez, de San Martín, 60,6%; Joaquín Rodríguez, de Tupungato, 74,3%; Juan Carlos de Paolo, de General Alvear, 78,5%, y el malargüino Juan Agulles, 54,7%. Por esto, a partir de esta semana y por decisión del gobernador, los jefes comunales que mejor miden saldrán en apoyo de los cabeza de lista, Adolfo Bermejo y Omar Félix. No importa si será en un spot o en las tradicionales caminatas, pero es a ellos a quienes se les encomendó la tarea.El otro dato para revertir es que 41% de los votos de la clase alta iría a parar a la fórmula de Ernesto Sanz y Ricardo Manzur. En este sentido, Jaque les ha pedido a los candidatos que expliquen mejor sus propuestas y visiten más zonas donde captar esas voluntades.De esta manera, el panorama es algo difuso. Lo que sí está claro es que los 20. 000 votos que distancian al PJ de la UCR-Confe hay que conseguirlas cueste lo que cueste.

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