Cristina y Bachelet firman otro ambicioso tratado comercial

Bajo ese paraguas hay multimillonarias inversiones en obras de infraestructura.
Cristina Kirchner y Michelle Bachelet cenaban anoche en el Palacio de La Moneda en una multitudinaria cena de gala para agasajar a la argentina en su primera visita de Estado a Chile, y en torno a la cual la opinión pública debatía en la prensa un único tema: esperaban ansiosos ver por tevé las imágenes de Marcelo Bielsa, el popular DT argentino de la selección chilena sentado como nunca de traje y corbata junto a las presidentas.

Esta es la tercera vez que siendo presidenta, Cristina visita Chile. Pero este viaje, en el que deberá visitar también los poderes Legislativo y Judicial -hoy a la mañana-- tiene una connotación por demás histórica. Porque cerca del mediodía de hoy, las mandatarias se trasladarán hasta la histórica ciudad de Maipú para firmar el Tratado de Integración Física y Complementación Económica entre los dos países, que busca cerrar un círculo bilateral iniciado hace 25 años con la firma del Tratado de Paz y Amistad, de 1984. Este puso fin a las amenazas bélicas que imperaron entre los dos países a raíz del conflicto en torno al canal de Beagle de los setenta.

"La relación entre Chile y Argentina está pasando por un momento óptimo", aseguró ayer Cristina en una presentación conjunta que hicieron a la prensa, sin que se permitieran preguntas ni menciones elípticas a conflictos bilaterales como los casos de espionaje y el del gas.

Amparadas de la calurosa tarde que oprimía ayer Santiago, las presidentas se habían visto poco después de aterrizar Cristina con el Tango 01. Llegó pasadas las 16 con sus ministros de Exterior (Jorge Taiana), Trabajo (Carlos Tomada), Justicia (Julio Alak), los secretarios de Transporte (Juan Pablo Schiavi), Minería (Jorge Mayoral) y Cultura (Jorge Coscia) más un puñado de gobernadores y legisladores.

Y como dice la letra del Tratado, el afán integración física ampara obras de infraestructura titánicas, como el proyecto sobre el Tunel Baja Altura-Trasandino Central. Una iniciativa de más de US$ 3.000 millones de inversión que ha sido diseñada por la Corporaciòn América, de Eduardo Eunekian -anoche en la cena con las presidentes-- y en sociedad con el Grupo Urenga, la Odebrecht y Mitsubishi..

Cristina hizo ayer gestos de apoyo por doquier al proyecto de Eurnekian. "El día que podamos perforar esa cordillera creo que definitivamente habrán quedado atrás fantasmas que nunca volverán", remató. Y también defendió el controvertido proyecto minero chilenoargentino de Pascua Lama, que explota la Barrick Gold y sobre el cual reclaman los ambientalistas.

Otro de los protocolos complementarios que firmarán las presidentas hoy en Maipú figura el del Tunel Internacional Paso de Agua Negra, a la altura de San Juan, que proyecta una inversión de US$ 850 millones. Y se avanzará en la libre circulación de personas entre los dos países.

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