Cristina abrirá con Obama la cumbre de Trinidad y Tobago

La Presidenta no tiene agendada una reunión a solas con el estadounidense. La cita continental girará sobre el descongelamiento de la relación con Cuba
Cristina Kirchner se sentará mañana en una misma mesa con Barack Obama. La presidenta argentina y su colega estadounidense se saludarán a las 5 de la tarde por primera vez en el fin de semana en la apertura de la V Cumbre de las Américas que se desarrollará en Trinidad y Tobago hasta el domingo. Cristina y Obama hablarán para inaugurar las deliberaciones del encuentro junto a los primeros ministros de Trinidad y Tobago, Patrick Manning -el dueño de casa- y de Belice, Dean Barrow, en representación de los países del Caribe.

Hasta hoy, ese evento será lo más parecido que encontrará la Presidenta a la reunión bilateral con Obama que ansía desde que el demócrata puso un pie en la Casa Blanca. Obama avisó ayer que prefería evitar ese tipo de cónclaves y propuso encontrarse con los Jefes de Estado de la región en tandas: el sábado por la mañana dialogará con los miembros de la UNASUR -Argentina incluida- y luego se encontrará con los integrantes del Sistema de Integración Centroamericano y del Mercado Común del Caribe.

Siempre que su salud se lo permita (ver aparte), la Presidenta volará mañana hacia Puerto España con un discurso similar al que pronunció en la última cumbre del G20 en Londres. En sus palabras de apertura reclamará la reforma de los organismos internacionales de crédito. Según explicó a El Cronista un funcionario que trabaja en la estrategia que lleva adelante la Casa Rosada, esa invocación general contiene un mensaje más directo: el Gobierno pretende que los organismos multilaterales -con el Banco Interamericano de Desarrollo a la cabeza- financien los proyectos de inversión en infraestructura en el país que desde hace meses se encuentran parados o con niveles de ejecución muy retrasados.

Para que alguien escuche con atención esa postura, la Presidenta deberá lidiar con el tema que en la previa de la Cumbre concentró la mirada de medio mundo: Cuba. Los 33 jefes de Estado y Gobierno que se reunirán en Puerto España saben que -incluso si Estados Unidos se esfuerza por correr la cuestión de la agenda- se discutirá sobre el regreso de la isla más renombrada del Caribe a los foros continentales como la Organización de los Estados Americanos, de la cual fue excluida en 1962.

Luego de la apertura, Cristina Kirchner participará el sábado de las tres sesiones plenarias y de la cena oficial que servirán en el hotel Hyatt, la sede de la cumbre y el dormitorio de los participantes más encumbrados (ver recuadro). El domingo será el día que servirá de terreno fértil para las novedades: desde las 8 todos los presidentes y primeros ministros se reunirán a solas en un encuentro promocionado como el "Retiro de los Jefes de Estado". De allí saldrán al mediodía para sacarse una foto en conjunto -acaso el punto débil de Cristina Kirchner en los eventos multilaterales- y firmar la Declaración Final. Sólo allí sabrá el Gobierno hasta qué punto escucharon sus propuestas Barack Obama -la estrella de la Cumbre- y el resto de los líderes del continente.

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