Cristina abre una nueva etapa y convoca a debatir otro rumbo, aunque con condiciones

En Tucumán, que fue capital de la república, la Presidenta rindió homenaje a los próceres de 1816. El arzobispo Villalba instó a las autoridades a que actúen con transparencia y honradez. Fue una jornada de verdaderas sorpresas políticas. La jefa de Estado aprovechó las celebraciones patrias para dar señales de cambio tras los resultados electorales del 28 de junio.
El Día de la Independencia no estuvo exento de sorpresas de fuerte condimento político. La presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, llamó ayer a un diálogo amplio, despojado de intereses sectoriales y, por ende, "serio y responsable". Expresamente anunció el comienzo de una nueva etapa y destacó que ese debate debe "definir firmemente el rumbo económico, político y social de la Argentina".

Aunque no lo admitió en ningún momento, el anuncio, efectuado en la Casa de Gobierno, ha significado un cambio respecto de la tesitura que mantenía el kirchnerismo incluso después de los desfavorables resultados de las elecciones del 28 de junio. La convocatoria fue calificada como un gesto positivo por parte de la oposición, aunque algunos dirigentes pidieron precisiones respecto de los temas que serían incluidos en la agenda. La Presidenta, según pudo saber LA GACETA, no aceptaría propuestas favorables a la eliminación total de las retenciones que pesan sobre el sector agroexportador. La otra sorpresa fue que la jefa de Estado asistió al Tedeum que se celebra cada 9 de julio.

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