Cristian Racconto: “Las elecciones fueron excelentes”

En las últimas semanas, ha cobrado protagonismo en los actos públicos y da su visión sobre la crisis que atraviesan el Gobierno y el peronismo. Evita personalizar las frases críticas y justifica los gastos que ha hecho en la Legislatura.
Entre otras cosas, el vicegobernador de Mendoza, Cristian Racconto, se caracteriza por su formalidad. De su boca no se escucharán exabruptos, ni siquiera en medio de la crisis que atraviesa el Gobierno y que parece negarse a aceptar.

Tal vez por eso, una de las frases que más repite es que él hace sus planteos “en el lugar, en el momento y del modo” en que lo cree adecuado. Quizá como consecuencia de lo último, fue una de las primeras personas en sentarse a tomar un café con el presidente de la Suprema Corte, Jorge Nanclares, con la intención de aclarar los tantos.

En las últimas semanas, el hombre que dirige el Senado provincial ha adquirido mayor visibilidad pública debido a la ausencia, en diferentes actos, del gobernador, Celso Jaque. Se jacta de no venir de la política pero se reivindica como un dirigente político. A pesar de que muchos legisladores critican esa característica, él niega haber tenido inconvenientes a la hora de llevar adelante negociaciones en la Cámara. En este sentido, su palabra favorita es “consensuar” y está convencido de que ha logrado “grandes consensos” durante el tiempo que lleva de gestión.

-¿Habrá cambios en la Legislatura para afrontar lo que queda de un año difícil?

-En realidad, la Legislatura está siendo transformada desde el primer día de gestión y por eso entendemos que ésta es una institución democrática que ha generado soluciones y consensos que nos han dado resultado.

-Sin embargo, las elecciones no fueron positivas para el oficialismo.

-Las elecciones fueron excelentes para fortalecer un proceso democrático. Los mendocinos dijeron lo que querían decir por lo que la dirigencia que los representa necesita trabajar para mejorar el desarrollo de la provincia. Tenemos que saber leer lo que la ciudadanía nos dijo y una de las cosas que debemos modificar los políticos es el contacto permanente con la gente. La distancia no sirve para resolver problemas.

-Pero una de las críticas que se le hace a este Gobierno es cierta lejanía de la gente.

- Yo no soy el Gobierno. Yo formo parte de un equipo que se conforma con diferentes actores. Cada uno tiene su función y responsabilidad y, desde mi lugar, no he perdido el contacto con la gente. Quiero ser prudente con el resto de las instituciones, por lo que no voy a hablar de nadie sabiendo que esa persona tiene una responsabilidad en la que hay que confiar para manejar el Estado provincial.

-¿Está hablando de Jaque?

-Hablo en general. De fortalecer las instituciones y los tres poderes.

-¿Cómo se hace cuando el clima político no es el mejor?

-Representando a los mendocinos y asumiendo el rol que a cada uno le toca.

-En los actos protocolares y en la calle ¿qué le pide la gente?

-Que pensemos en ellos y garanticemos el desarrollo de la provincia. Quiero que Mendoza se consolide en el tiempo por lo que los mendocinos son capaces de hacer y que cuando tengamos que pedir sepamos cómo, a quién y de qué manera hacerlo. Tenemos que ser responsables a la hora de exigir que se cumplan los compromisos asumidos con nuestra provincia.

-¿Es un reclamo a la Nación?

-Es en general. Hay que trabajar a partir del diálogo y tener la fortaleza para reclamar lo que nos prometieron, a nosotros y a otros.

-¿Para eso no haría falta construir mejor el liderazgo?

-El liderazgo se construye dando la posibilidad a otros actores de que puedan opinar y proponer mejoras para Mendoza. Hay que construirlo desde quien tiene la aptitud para liderar procesos y eso se hace escuchando al otro.

-¿Está de acuerdo con los que dicen que el gobernador ha cambiado en el último año?

-Celso Jaque es una excelente persona, un gran dirigente y -en el lugar y el momento adecuado- yo le digo lo que pienso.

-¿Le ha dicho cosas que no le han gustado?

-Le cuento y le digo todo.

-¿Por qué se enojó con el secretario general de la Gobernación, Alejandro Cazabán?

-No me enojé con él pero digo que hay que ser respetuoso de las instituciones y de quienes las conducen. Yo estoy al frente de uno de los poderes del Estado y respeto la conducción de los otros poderes. Hay que ser cuidadosos en este sentido.

-En los últimos días, usted ha tomado mayor visibilidad en los actos de gobierno. ¿Le molesta que lo critiquen o hablen mal de la gestión?

- Como dirigente, uno tiene que estar preparado para las críticas y, si son bien intencionadas, sirven para crecer. Yo quiero crecer y mejorar.

-¿Y con respecto a las críticas recibidas por algunos gastos “superfluos” y reformas en la Legislatura?

-No hemos modificado el presupuesto salvo por el aumento de salarios. Si hoy critican gastos es porque se conocen.

-¿No le molesta que digan que gasta en plantas o en almuerzos en medio de la crisis?

-No. Porque esas cosas hacen que se tienda al menosprecio de lo que se está haciendo. Hemos creado una oficina para estar en contacto directo con el ciudadano. La Biblioteca Móvil acerca la institución a chicos de zonas rurales que no podrían conocerla de otra manera y, de ese modo, equiparamos oportunidades y abrimos la puerta a posibles dirigentes. A estas cosas de fondo se suma la escuela de capacitación legislativa y el hecho de que sacamos el estacionamiento sobre Patricias Mendocinas, que generaba muchos inconvenientes.

-Si se hubiera hecho la reunión de autocrítica del PJ ¿qué hubiera planteado?

-En general, hay que escuchar y dar una opinión sincera para que, como resultado final, se pueda restablecer el vínculo con la militancia partidaria; pero también mostrar un agradecimiento con quienes hoy tienen la posibilidad de gobernar. Hay que recuperar la capacidad de agradecer porque, de lo contrario, nos estamos creyendo autosuficientes

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