La crisis fue la vedette de los actos provinciales

Además de Cristina Fernández y Mauricio Macri, una decena de gobernadores abrieron ayer el período de sesiones ordinarias en sus legislaturas provinciales.
Los discursos estuvieron atravesados, sin excepción, por el llamado a unir fuerzas ante la crisis internacional y la creciente sequía en las arcas distritales

La situación más tensa se produjo en Corrientes, donde el gobernador Arturo Colombi pronunció un duro discurso con críticas al gobierno nacional y la oposición política en su provincia, que generó que seis diputados se levantaran de sus bancas y abandonaran el recinto.

Colombi, un ex radical K, ahora aliado al cobismo, cuestionó a la Casa Rosada por su actitud frente al campo ("Ningún sector que produce en el país dentro de la ley puede recibir este tratamiento") y le reclamó más federalismo: "Nunca como hoy la Nación concentró un porcentaje tan alto de recursos en proporción al total, superando el 70 por ciento. No es justo ni progresista", disparó.

"Es todo mentira", respondió a los gritos Tamandaré Ramírez Forte, antes de retirarse del reciento junto a dos legisladores kirchneristas como él y otros tres que responden al Partido Nuevo de Raúl "Tato" Romero Feris.

En Tucumán, José Alperovich se reivindicó como un aliado de hierro de la Presidenta y remarcó que el "desafío es lograr que el crecimiento de la economía no se detenga" y señaló que "hay que actuar con mucha prudencia en los gastos del Estado, pero sin recortar la obra pública o los gastos sociales".

Otro fiel K, el chaqueño Jorge Capitanich, convocó al "diálogo, el consenso y la paz social", al hablar ante una legislatura controlada por la oposición y se comprometió a "reducir" las erogaciones durante el año para "morigerar" la crisis.

El neuquino Jorge Sapag pidió "solidaridad y coraje" para enfrentar la crisis económica y advirtió que "no hay posibilidad " de aumentos salariales porque "la tesorería está en rojo.

En la misma línea, el radical K rionegrino Miguel Saiz llamó a prepararse para "un año difícil" por los coletazos de la crisis internacional y advirtió que deberá "reencauzar objetivos" ante "nuevos escenarios que inicidirán en la definición de metas y políticas".

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