Por la crisis ya suspenden obras y restringen gastos en los municipios

En Oberá y Montecarlo los intendentes decidieron suspender construcciones de cordones cuneta y empedrado que estaban previstas. Puerto Libertad y Puerto Esperanza sienten el golpe a la foresto-industria

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Oberá, Montecarlo y Puerto Libertad. Los coletazos de la crisis financiera internacional repercuten en el ámbito de las comunas y en varias de ellas ya se suspendieron algunas obras públicas y se restringieron gastos debido a la baja en la recaudación y como manera preventiva. Oberá y Montecarlo ya decidieron postergar algunos empedrados y cordones cuneta “para más adelante”. En Puerto Esperanza también bajó la orden de “priorizar gastos” y hay preocupación por el incremento de personas en los comedores comunitarios.

En Oberá, la crisis mundial repercute en el ámbito local con una disminución de la recaudación que obliga a las autoridades comunales a priorizar gastos, según reconoció el intendente Ewaldo Rindfleisch.

En las últimas semanas la cadena económica sufrió un retroceso que incide directamente en las arcas municipales, que se nutre de las tasas y de la coparticipación provincial, la que a su vez se ve directamente afectada por la caída en la recaudación nacional.

“Hace casi un mes me reuní con los secretarios para definir prioridades y ajustar al máximo en cuanto a gastos y obras que se puedan ir postergando hacia delante”, explicó el alcalde obereño.

De todas formas, dejó en claro que seguirán manteniendo los servicios y obras básicas para el normal desenvolvimiento de la comuna.

Además, señaló que “estamos notando una caída en la recaudación que tiene que ver con cuestión lógica, porque el comercio y las industrias en general están teniendo menores ingresos porque bajaron las ventas”.

Al respecto, la semana pasada Julio De Simón, presidente de la Cámara Regional de Industria, Producción y Comercio de Oberá (Cripco), reconoció que las ventas locales disminuyeron en el orden del 25 por ciento.

Por su parte, Rindfleisch también auguró una merma en el monto de coparticipable, ya que el país y la provincia no escapan a la recesión.

“Ya hay menos exportaciones y eso resiente el monto que baja a todas las provincias, por eso estimo que recibiremos menos dinero en concepto de coparticipación”, indicó el alcalde.

Desocupados recurren a la comuna

La recesión ya evidenció coletazos sociales que generan preocupación en el Ejecutivo municipal. Incluso, en las últimas semanas muchas personas se acercaron al municipio solicitando trabajo o asistencia.

“Por ejemplo, se pararon muchas construcciones y hay mano de obra desocupada que recurre a la Municipalidad en busca de alguna respuesta. Pero es imposible dar trabajo a toda la gente”, explicó el jefe comunal.

La problemática social se acentuó con la paralización de la zafra yerbatera y el reclamo de los tareferos al borde de la ruta. En ese sentido, la comuna viene trabajando en el diseño de un proyecto sustentable en el tiempo para contener a los peones rurales en época entre cosechas.

"Estamos evaluando varias alternativas para tratar de abordar el problema de fondo, no con paliativos que se renuevan todos los años", adelantó.

Evalúan aumento de tasas

En Montecarlo también disminuirá la ejecución de obras como construcción de veredas y empedrados que estaba previsto para este año con fondos municipales.

Para el 2009 el presupuesto provisorio que se presentó al Concejo Deliberante es de 11 millones de pesos, esto sin contemplar aumentos en las tasas municipales, que e s una cuestión que también se está evaluando desde el Ejecutivo.

“No tenemos deudas porque este año, por ejemplo en lugar de comprar maquinarias nuevas, se se invirtió en reparar las que ya habían y seguimos pagando cuotas de los que se adquirieron en la gestión anterior, mediante esta precaución no estamos endeudados”, dijo la intendente Elba Auzmendi.

Por otra parte, comentó con preocupación que “en las últimas semanas hemos notado que ha disminuido la recaudación municipal, sabemos que hay rubros como el maderero que está sufriendo una crisis, la parte yerbatera y otros y eso hace que la gente no pague o tarde más en pagar”.

En Montecarlo se aseguró desde que el Ejecutivo mantendrá a la gente contratada que está trabajando, pero sí recortarán los servicios tercerizados ante la crisis, por otra parte también están controlando las horas extras del personal para evitar gastos excesivos.

Cabe destacar que esta comuna decidió continuar con el servicio de la cocina centralizada con fondos municipales, teniendo en cuenta las necesidades de las familias.

Más gente en los comedores

“Hemos tomado medidas de precaución ante la crisis dijo a El Territorio el secretario de gobierno de la Municipalidad de Puerto Esperanza, Ricardo Kisiel. Entre ellas: restricción de gastos y optimización de los recursos. Pero un dato que preocupa es que prácticamente desde principio de año se observa un incremento de comensales en los comedores comunitarios.

Ya suman más de mil los que se sumaron en los últimos meses, anteriormente eran 4500 las personas que acudían en busca de un plato de comida y actualmente son 5.500.

Para sostener los comedores, la Municipalidad destina 60 mil pesos mensuales.

El funcionario municipal mencionó que recientemente, a pedido de empresarios del sector foresto-industrial, se realizó en la Municipalidad, una reunión tendiente a informar al intendente Municipal, Gilberto Gruber, acerca de la preocupación del sector por el virtual cierre de los mercados de Canadá y Estado Unidos, para las exportaciones argentinas. “Peligran no menos de 1.500 puestos de trabajo”, advirtieron.

En similar situación

En Puerto Libertad la situación es similar a la que se vive en Esperanza, desde el Ejecutivo se señaló que “en la localidad está uno de los aserraderos más importantes de la Provincia y estamos atentos al desenvolvimiento de la crisis porque tiene directa relación con la economía local”.

El intendente Alfredo Rodríguez dijo que “tenemos un municipio saneado económica y financieramente. Por lo demás, los recursos humanos no están sobredimensionados y el gasto está absolutamente controlado”.

El jefe comunal adelantó que en pocos días comenzará la construcción, con fondos de la Nación, del Centro Integrador Comunitario y la Escuela de Artes y Oficios que al menos sumaría algunos puestos de trabajo.

Sufren por los despidos en San Ignacio

San Ignacio fue una de las primeras localidades en sentir los efectos de la crisis mundial. Más de 120 trabajadores fueron suspendidos por el cierre de la maderera Fiyoint que exportaba el cien por ciento de su producción.

La situación se complicó también con los suspendidos empleados del molino yerbatero Martín y Cía.

La angustia crece en las familias afectadas. Sin embargo, en la Municipalidad fuentes consultadas expresaron que “el movimiento de dinero es normal para la época”.

En los negocios de servicio gastronómico también aseguraron que el flujo de visitantes es el normal para esta época del año en las Reducciones Jesuíticas.

Aunque ya se siente la ausencia de los brasileños que dejaron de venir por la devaluación del real, se mantienen los contingentes estudiantiles quienes forman el núcleo más importante de visitantes.

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