Por la crisis, sube la morosidad entre las clases media y baja

Siempre fueron segmentos con una mora menor y más atomizada. Pero la inflación y el aumento de las tarifas resintieron su capacidad de pago.
Fue siempre el gran argumento de quienes se dedican al negocio de los microcréditos: la clase media-baja tiende a honrar sus préstamos religiosamente, y la mora además está muy atomizada en pequeñas sumas de dinero, con lo cual el manejo del riesgo se torna más previsible. Pero en las últimas semanas, por la desaceleración, eso está cambiando.

"Esta creciendo la mora. Sobre todo en la clase asalariada no bancarizada, que es la más expuesta en una crisis", graficó Alfredo Palacio, del estudio de cobranzas PC y Asociados. Es que en el nivel inferior de la pirámide social padecen desde la debacle global una baja en la jornada laboral o el corte de horas extras, cuando no la pérdida del empleo. "Es un bolsillo flaco donde la inflación pega más", acotan desde la financiera SRL Prestamos.

Esta caída importante que reconocen todas las empresas de cobranza y financieras consultadas por Clarín, empezó en septiembre del año pasado. Ya se habían enterado de esto en el Banco Central, que ese mes señaló que la irregularidad en los créditos destinados al consumo había aumentado un 4,1% en lo que iba de 2008 respecto al año anterior.

Coinciden en Cyh Business Consulting: "Los problemas empezaron en octubre, pero con el diferido de pagos. Se entregaban cheques a cobrar en marzo", contó Juan Carlos Clérici. Ahora la cosa se puso peor, "patean las deudas directamente". En esa casa de cobros observan que existen moras, sobre todo, en empresas exportadoras, que "tuvieron una caída de ventas de más del 40%". Como no venden, no cobran y, en consecuencia, no pagan.

En el mercado local, las provincias agrícolas llevan la batuta en imposibilidad de honrar deudas, según los consultados por Clarín. "A raíz del conflicto con el campo en el interior vimos un freno en la actividad", contó Gustavo Mancino, de la gerencia de Recovery Management. Y agregó que ese atraso "ahora afecta a Capital".

Cuesta establecer una cifra del fenómeno, aunque la Asociación Empresarios de la Región Centro Argentino (AERCA) se animó a decir que hubo un incremento de la morosidad de los clientes de un 10% en enero de 2009, en relación al mismo mes del año anterior. Ana Maya, desde su empresa de cobranza, puntualizó que "en los créditos prendarios con dos cuotas en mora, el recupero de créditos mermó un 13%". Allí festejan que en el ámbito automotriz, "si bien hay un incremento de la morosidad", no se refleja la expectativa negativa que reina en el rubro.

Los que no aceptan que aumentó la morosidad de cobro, anticipan que va a haber problemas. Palacio cree que la situación se va a "endurecer aún más": "Va a haber más mora y va a ser cada vez más difícil cobrar", anticipó. Maya coincidió. Las razones parecen obvias: "Esta crisis es muy fuerte".

Comentá la nota