*Crisis en el sindicato que conduce Pereyra

Se analizaba el posible alejamiento del delegado regional de Cutral Co y Plaza Huincul Daniel Anderch. También está en la mira el delegado de Rincón de los Sauces, Marcelo Rucci.
Guillermo Pereyra, con Ana Pechen y ministros, durante un acto en el sindicato, el año pasado (foto archivo)

El Sindicato de petroleros privados de Neuquén y Río Negro, que conduce Guillermo Pereyra, atraviesa una crisis interna muy profunda que podría derivar en la "renuncia obligada" de algunos de sus delegados regionales.

Anoche, corría la información que Daniel Anderch, Delegado regional de Cutral Co y Plaza Huincul renunciaría a su cargo por serias diferencias con la conducción del gremio.

"Hay gente que no entiende cómo es esto. Es preferible que renuncie a que lo expulsen" señaló a este diario una fuente sindical para tratar de explicación la situación minutos antes de que se iniciara en la sede del gremio en Neuquén una reunión plenaria de delegados.

Las versiones que circularon el jueves por la tarde señalan que la ruptura de relaciones de Anderch con la conducción sindical obedecía a una gestión que había realizado el propio Pereyra con una empresa de servicios por arriba de los delegados regionales. Así fue que circuló con fuerza que junto a Anderch estaría dispuesto a romper lanzas con Pereyra el delegado del sindicato en Rincón de los Sauces, Marcelo Rucci quien en los medios alaba las gestiones de Pereyra pero por debajo no disimula su enfrentamiento con la cabeza del sindicato.

"Aquí la reactivación de que tanto se habla no se ve. Las empresas apenas mueven los equipos y la cantidad de compañeros suspendidos sigue como hace meses atrás" precisó a este diario un dirigente sindical crítico de Pereyra y que tiene intenciones de realizar una fuerte protesta con movilización y paralización de los yacimientos antes de fin de año.

Sin embargo, otras fuentes señalan que el enfrentamiento obedece a lo que sucederá en los próximos meses.

Según trascendió una empresa petrolera de magnitud planea anunciar una fuerte reactivación de equipos el próximo mes –se está hablando de 10 equipos propios- pero con la condición de que los trabajadores puedan enrolarse bajo la figura del histórico SUPE (Sindicato Unido de Petroleros del Estado) y no bajo el paraguas de Petroleros Privados.

Esto habría sido aceptado por el propio Pereyra pero con la condición de que no se realizara ningún despido entre sus propias huestes dado que también existe la presión del gobierno provincial para que no se incremente el nivel de despidos o suspensiones y se vuelquen al campo más equipos.

Los detractores de Pereyra enumeran que en los últimos meses se realizaron asambleas en Neuquén con gobernadores incluidos sobre anuncios de paz social y promesas de reactivación que nunca se concretaron en su totalidad (el equipo que se comprometió subir gas y Petróleo de Neuquén con financiamiento de Enarsa todavía duerme el sueño de los justos) pese a las continuas reuniones con Nación, provincia y las empresas que protagonizó en Buenos Aires.

Comentá la nota