La crisis de River se extiende a todos los frentes.

La crisis de River se extiende a todos los frentes.
RIVER: Sin respuestas en el juego, ahora surgieron cortocircuitos internos: Ahumada reclamó mayor actitud y pidió la llegada de un referente; Fabbiani quedó a un paso de Vélez y no hay refuerzos; Gorosito insiste en la vuelta de Ortega.
Una nueva caída en el superclásico no hizo más que extender el reguero de decepciones. River continúa sumido en una crisis futbolística que no tiene visos de aflojar. En la cancha, es un equipo desorientado, carente de ideas, anárquico e incapaz de sacar adelante una situación desfavorable a partir del juego. Peor aún: huérfano de ideas y creatividad, el plantel parece desprovisto de temperamento y soluciones para reencauzar el barco en medio de un espantoso naufragio.

Bajo la lupa sin siquiera haber dirigido un partido oficial, Gorosito insitió ayer en el regreso de Ariel Ortega, quizá como un llamado de auxilio ante la falta de liderazgo. Marcelo Gallardo podría ejercer como referente, aunque su vuelta a las canchas aún no tiene fecha fijada porque arrastra una pubialgia, lo que estaría postergando la firma de su nuevo contrato con el club.

Pero la involución futbolística va más allá de la ausencia de un líder. Los jugadores disminuyeron notablemente su nivel y eso repercute en todas las líneas. En el arco, ni Ojeda ni Vega lograron transmitir la seguridad y confianza que supo exhibir Carrizo. En la defensa, el equipo evidencia su fragilidad: el DT improvisó con enroque de puestos que no surtieron efecto y las fallas y desacoples ya son moneda corriente. En este sector, un error se paga caro. En la zona media, Gorosito no se aparta de su filosofía: jugar con un doble cinco. Transferido Ponzio, en Domingo no encontró el ladero ideal para Ahumada. En el ataque, la caída libre no detiene su rumbo: Falcao sufre la falta de compañía, además de maldecirse porque la pelota le llega cada vez menos por la ausencia de un asistidor, o de un volante creativo. Gorosito ya comenzó a ver en los pibes de las inferiores posibles soluciones.

EN EL PLANTEL

Autocrítica, más esfuerzo y un líder

Reconstruir el ánimo y volver a tomar confianza. Ese parece ser el propósito de las palabras que surgen desde el corazón del plantel de River. La voz de la autocrítica insinúa un cambio de actitud, llama a recobrar el temperamento extraviado e insiste en aferrarse al vigor de lo que significa jugar en River.

"Esto es una vergüenza y les pido perdón y paciencia a los hinchas. Es lo único que puedo decir. Ahora hay que cambiar la historia, pero necesitamos a alguien que maneje los hilos del equipo. Faltan incorporaciones, pero si no llegan tenemos que conformarnos con lo que tenemos. Hay que trabajar la parte psicológica y la motivación para salir adelante", opinó Oscar Ahumada. El volante también reclamó por un mayor compromiso de sus compañeros. "Debemos cambiar la actitud. Tenemos que poner más la patita", fustigó.

Sin embargo, para Néstor Gorosito, no es una cuestión de temperamento. "La gente pide huevos. Con huevos solamente no se soluciona nada. Hay que jugar y ganar", pidió el entrenador.

Los jugadores fueron el blanco de la bronca tras una nueva caída en el superclásico. Se fueron insultados y el reguero de intolerancia puede volver a explotar en cualquier momento.

Radamel Falcao advirtió el fastidio de la gente, y pidió mayor tranquilidad y paciencia. "Estamos en un club en el que siempre hay exigencias. Tenemos una semana para arreglar las cosas y llegar mejor al torneo. Tenemos mucha fe en que vamos a salir adelante. Hay que trabajar en la parte psicológica, sobre todo. Hay muy buenos jugadores, hay que convencerse porque hubo chispazos de buen funcionamiento", dijo el delantero colombiano.

EN EL MERCADO DE PASES

Sin caras nuevas y poco presupuesto

La desventura deportiva se extendió a los humores del mercado. En el culebrón del verano, River también perdió. Tras más de un mes de negociación, Cristián Fabbiani quedó a un paso de cerrar su incorporación a Vélez, según destacaron anoche dirigentes del club de Liniers y el propio jugador.

Sin el delantero, la dirigencia riverplatense desatendió los pedidos de Néstor Gorosito, que tampoco puede contar, al menos por ahora, con Juan Mercier, Sergio Escudero, Andrés Scotti o un arquero, entre un listado de jugadores que había solicitado para reforzar el plantel. Marcelo Gallardo, quien no es prioridad para el DT, sería el único refuerzo hasta el momento.

Las negociaciones por Fabbiani habrían llegado a su fin. Newell?s aceptó los 600.000 dólares que ofreció Vélez e incluso ya habría existido un visto bueno de Cluj, el club rumano dueño del pase del jugador.

Transferido Leonardo Ponzio, se intuye que se hará otro esfuerzo por sumar a Mercier, pese a la diferencia económica que separa a los dirigentes de Argentinos de los de River. El mal momento influyó, por ejemplo, para que Escudero, el lateral izquierdo solicitado por el DT, no aceptara la propuesta de River y se incorporara a Corinthians. "Puse cosas en la balanza, y preferí venir a Brasil", dijo el defensor.

La incertidumbre se agudiza y Gorosito recurrió a Ariel Ortega para conocer personalmente cuál es su situación. "Está la posibilidad otra vez de Ariel. Ahora depende de lo que pida Independiente Rivadavia. Ariel, con su identificación con la gente y su juego sería una solución", sostuvo el DT.

El clima político tampoco ayuda. El ex presidente Hugo Santilli, dijo en C5N: "River no tiene categoría y pasa por una profunda crisis institucional". Todo mal.

2 éxitos en 24 partidos. Desde que River salió campeón del Clausura 08, jugó 24 partidos y ganó solamente dos. Empató 11 y perdió los 11 restantes.

78 son los días sin triunfos. La última victoria de River fue el 16 de noviembre de 2008, ante Independiente, por 1-0, en la 15ª fecha del torneo Apertura

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