La crisis dio un respiro, pero nadie sabe cuánto puede durar la tregua

Un informe del Citi causó alivio. La Bolsa subió 5,4%, en línea con el mundo.
En medio de pronósticos que vaticinan una larga y dolorosa depresión de las principales economías del mundo, un memorandum interno firmado por el mandamás del seminacionalizado y vapuleado Citigroup revirtió drásticamente el humor de los mercados. El documento en cuestión informaba que el Citi logró ganar plata en el primer bimestre de 2009.

El dato bastó para interrumpir la fuerte caída de precios y permitió que al cierre del día se anotaran fuertes subas de precios en todos los índices bursátiles de occidente. En Buenos Aires el MerVal de acciones líderes ganó 5,4%, los bonos ganaron entre 1 y 3% y el dólar, que amagó a trepar a $3,66, finalmente quedó igual que el lunes, en $3,65.

Los cambistas locales hablaron de un mercado más tranquilo. "El volumen se redujo en cien millones y al igual que el lunes, con la presencia de los bancos oficiales para regular la falta de oferta", resumió la actividad cambiaria el informe de ABC Mercado de Cambios.

La experiencia cercana marca que estos rebotes son deglutidos en cuestión de horas por nuevas y malas noticias. Por eso ayer los analistas se preguntaban si este rebote puede ser o no un cambio de tendencia.

Sobresalió una declaración del financista Michael Blinger, quien administra un portafolio de 60 mil millones de dólares: "Si no tocamos fondo, estamos muy cerca de hacerlo". Y agregó: Es tiempo de empezar a poner plata en las accionjes. Están muy baratas y los planes mundiales de estímulo eventualmente pueden ayudarlas a mejorar sus ganancias".|

El financista no hizo más que plantearse lo hoy que se pregunta y desvela a todo el mundo, desde Barack Obama hasta el último inversor: cuándo dejarán de caer las acciones y comenzará el rebote.

Que haya sido el Citi el impulsor del rebote podría hacer pensar a más de uno que si el sector financiero comienza a estabilizarse (es cierto, contra todos los pronósticos de los analistas que aún no ven la luz al final del tunel), la calma debería hacer pie en los mercados. La respuesta tal vez se conozca hoy.

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