Por la crisis, se prepara un ajuste en el Gobierno.

Brizuela del Moral pidió ayer la renuncia a ministros y funcionarios del Ejecutivo provincial para analizar el desempeño de cada uno. Por la disminución de la coparticipación a la Provincia, se evalúan medidas para el recorte del gasto público.
La disminución de los recursos de coparticipación federal, la falta del presupuesto 2009 y el impacto de la crisis internacional preocupa al Gobierno provincial, que se prepara para implementar medidas de ajuste para la reducción del gasto público. En este contexto, el gobernador Eduardo Brizuela del Moral pidió la renuncia a todos sus funcionarios y se prepara un esquema con medidas de recorte del gasto en la administración pública.

Los datos económicos señalan que la coparticipación federal que la Nación envía a la Provincia disminuyó un 10% en febrero en comparación con los ingresos que la Provincia tuvo en enero. Las estimaciones señalan que los ingresos de marzo continuarán en descenso y el panorama económico tiende a agravarse para el Estado provincial. Además, por el distanciamiento político entre la Provincia y la Casa Rosada, la Nación adeuda unos 207 millones de pesos que corresponde a programas para la construcción de viviendas.

La disminución de la coparticipación federal afecta a todas las provincias del país y es una consecuencia directa del impacto de la crisis internacional. En este sentido varias de ellas ya formularon el plan anticrisis que consiste en reducción de viáticos, reducción del pago de horas extra, disminución del gasto telefónico y congelamiento de salarios. El Ministerio de Hacienda de la Provincia ya había aplicado algunas medidas de ajuste interno, pero se prepara ahora un plan más severo para contener el gasto y garantizar el pago de sueldos de la administración pública provincial.

En este marco, el Gobernador pidió ayer la renuncia a ministros y funcionarios del Ejecutivo provincial porque pretende revisar la gestión y evaluar si continuarán algunos programas específicos que se implementaron en momentos de bonanza económica. Es decir que se revisará si cumplieron con los objetivos para los que fueron creados y si tiene sentido su continuidad en un escenario de crisis en el que se fijarán otras prioridades, tales como el desarrollo económico y el resguardo de las fuentes laborales.

En esta misma línea, el recambio de funcionarios se relaciona con la necesidad de contar con un equipo "anticrisis" preparado para la administración eficiente de los recursos en épocas de vacas flacas.

Es que no sólo son factores externos los que afectan a las finanzas provinciales sino también la falta de la ley de Presupuesto que obligó a la Provincia a continuar con la misma previsión que se había fijado para el año pasado cuando en realidad el proyecto de ley enviado a la Legislatura contemplaba un incremento del 23% en los recursos.

Consultado por el tema, el ministro de Gobierno, Javier Silva, admitió que existe preocupación por la disminución de recursos de coparticipación a la Provincia, pero aclaró que todavía no hay problemas de gestión. Confirmó que la Provincia ya había tomado algunas previsiones para la disminución del gasto público.

Acerca de los pedidos de renuncias, sólo dijo que es "normal" que el Gobernador las pida a fin de año o después de una elección para analizar el desempeño de sus funcionarios. "No me parece anormal; las renuncias siempre están dispuestas para que el Gobernador decida. Estamos todos a tiro de decreto, es una cuestión que no debe asustar a nadie", comentó.

La última vez que el gobernador Eduardo Brizuela del Moral pidió la renuncia a todos los funcionarios fue en octubre del año pasado. Finalmente, sólo aceptó la del ministro de Salud, Arturo Aguirre, y la de un funcionario de segunda línea de la misma área.

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